norte de santander

La CICR se pronunció ante la negación del traslado de un policía herido en el Catatumbo | ¿Qué pasó?

Defensores rechazaron la acción de los organismos de socorro y exigen a las autoridades tomar medidas ante esta situación.


En las últimas horas, un video difundido en redes sociales dejó en evidencia la negligencia que vivieron en días pasados algunos uniformados de la Policía Nacional en la región del Catatumbo, ante la negación del traslado de un oficial herido que le habían solicitado al personal del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que se encontraban en el sector.

Se pudo conocer que este incidente ocurrió el pasado viernes 10 de junio en el corregimiento de Campo Dos, perteneciente al municipio de Tibú, Norte de Santander, donde en medio de un hostigamiento por parte de subversivos resultó gravemente herido un policía y necesitaba atención médica urgente.

Ante esta situación, Diego Villamizar, defensor de los derechos humanos en esta región, denunció en SEMANA este hecho y rechazó la acción que tuvieron los miembros de la CICR al negarse a prestar el servicio como misión médica humanitaria que estaban requiriendo los uniformados.

“Como se puede observar en el video, los funcionarios del CICR primero se escondieron en una oficina y luego se negaron a prestar la ayuda humanitaria, esto viola los derechos humanos y deja entredicho el actuar de este organismo internacional cuando hablamos de Derecho Internacional Humanitario”, aseguró Villamizar.

Así mismo, el defensor indicó que lo curioso es que precisamente se ha visto a los miembros del CICR muy diligentes cuando se presentan acciones en los corredores controlados por grupos armados que delinquen en esta zona.

“Muy grave que esto suceda con la Cruz Roja Internacional. Solicitamos muy respetuosamente a las autoridades competentes investigar estas actuaciones y por respeto a las Fuerzas Militares y de Policía en la región, estos funcionarios deben ser trasladados de manera inmediata de la zona”, señaló en SEMANA Diego Villamizar.

Por otra parte, SEMANA consultó al defensor de los derechos en Norte de Santander, Jaime Marthey, quien catalogó este hecho como un “evento desafortunado”, debido a que se trataba de una vida humana.

Han debido al menos demostrar disposición de ayudar, incluso con sus equipos de comunicaciones pedir auxilio, actuar como garantes, precisamente están en medio del conflicto. Ojalá se revise el tema y se sienten precedentes, estoy seguro de que no es una actuación acorde a los lineamientos de organismos multilaterales”, manifestó Marthey.

¿Qué pasó? La CICR se pronunció

Mediante un comunicado, el Comité Internacional de la Cruz Roja, dijo: “El viernes 10 de junio un equipo del CICR se encontraba en el corregimiento Campo Dos (Tibú, Norte de Santander) en diálogo con comunidades y en cumplimiento de su mandato humanitario. En horas de la noche, personal de la Policía Nacional solicitó apoyo para proveer asistencia en salud y la evacuación de un integrante de la institución gravemente herido”.

“Desafortunadamente, el equipo del CICR presente en la zona no contaba con personal de salud, insumos o vehículos para la atención en salud de heridos y, por lo tanto, no tenía la capacidad para brindar auxilio médico durante su traslado hasta un centro de salud”.

El equipo del CICR explicó al personal de la Policía Nacional la situación, actuando en el mejor interés de la persona herida. “El CICR cumple su misión a favor de las personas afectadas por los conflictos armados y la violencia bajo el principio de imparcialidad, en el cual no discrimina al momento de brindar su respuesta humanitaria”, finalizó el comunicado.

El uniformado perdió una pierna

Como Julián David Garzón fue identificado el patrullero de la Policía que resultó herido luego de un ataque armado en la zona conocida como Campo Dos del municipio de Tibú, en Norte de Santander. El uniformado estaba de patrullaje con sus compañeros cuando fueron atacados con ráfagas de fusil y las balas lo alcanzaron en sus piernas.

Herido de gravedad, el patrullero esperaba la atención humanitaria que como misión tiene la Cruz Roja Internacional, pero en esta oportunidad no fue posible recibirla. Solo era un traslado que pudo hacer la diferencia, el patrullero perdió su pierna, pues el tiempo y la sangre que salía de su cuerpo no dio tanta espera.

“El estado del paciente, evidenciando que presenta una herida en extremidad inferior izquierda, comprometiendo los vasos sanguíneos por la hemorragia severa y shock hipovolémico, donde el enfermero del grupo de operaciones especiales brindó atención de primeros auxilios colocando torniquete a la altura de la ingle de la pierna izquierda y vendaje compresivo en la herida”, señala un reporte conocido por SEMANA.

El uniformado tuvo que esperar casi 24 horas para ser trasladado a un hospital de mayor complejidad en la ciudad de Cúcuta, donde fue remitido a la unidad de cuidados intensivos. Allí lograron estabilizarlo y salvarle la vida, pero no la pierna. Los médicos advirtieron que las demoras en el traslado fueron determinantes en su condición de salud y por supuesto en la necesidad de amputarla.