OPINIÓN

Jorge Eduardo Mora López

Recuperar a Colombia: el camino hacia la Patria Milagro

El Estado vuelve para proteger, permanece para gobernar y transforma para prosperar.
8 de agosto de 2026 a las 7:08 a. m.

La construcción de la Patria Milagro nace del reconocimiento de una realidad que demanda liderazgo, decisión y resultados. Durante los últimos años, el orden público sufrió un deterioro sin precedentes: los Grupos Armados Organizados (GAO) incrementaron su capacidad criminal en un 125 por ciento y se consolidaron en el 57 por ciento de los municipios del país. En paralelo, los cultivos de coca aumentaron un 54 por ciento, fenómeno que fortaleció las economías ilícitas que financian la violencia y erosionan la gobernanza territorial.

Frente a este escenario, la Política de Defensa, Seguridad y Convivencia Ciudadana 2026-2030 orientará la acción estatal hacia un propósito superior: recuperar la autoridad legítima en el territorio nacional. El objetivo central es desarticular el sistema criminal híbrido narcoterrorista, responsable de amenazar la vida, la libertad y el patrimonio de los colombianos. Para ello, se integrará la contundencia de la fuerza pública con una persecución penal efectiva, el fortalecimiento institucional y una cooperación internacional renovada con aliados estratégicos.

La recuperación nacional comenzará por restablecer el control territorial; en este sentido, la fuerza pública garantizará su presencia para generar condiciones de seguridad que coadyuven al retorno de la institucionalidad, fortaleciendo así la confianza ciudadana y el desarrollo regional. Dicho esto, la estrategia priorizará la protección de la población, la defensa de la infraestructura crítica y la creación de condiciones para el ejercicio de los derechos y el crecimiento económico.

Por ello, se activarán las Áreas Prioritarias de Recuperación y Estabilización Territorial (Apres). En estas zonas se ejecutarán campañas militares y policiales conjuntas, coordinadas, combinadas e interagenciales bajo un enfoque diferencial, dinámico y transitorio para recuperar y estabilizar el control territorial. Asimismo, se desplegarán los Bloques de Defensa y Seguridad Urbana (Bodsu) con las alcaldías en busca de reducir de forma sostenida el homicidio, la extorsión, el secuestro, el narcotráfico y el microtráfico, además de combatir los delitos que afectan la soberanía ambiental y la convivencia.

Una vez recuperados y estabilizados los territorios, este propósito exigirá la acción articulada de toda la institucionalidad. La fuerza pública será facilitadora para que el Estado logre llevar bienestar y desarrollo bajo el imperio de la ley.

En el ámbito internacional, Colombia recuperará su liderazgo regional fortaleciendo la alianza con Estados Unidos y ampliando la cooperación contra el crimen organizado transnacional mediante la próxima adhesión a la Coalición de las Américas Contra los Carteles (A3C).

La actuación de la fuerza pública estará regida por los principios de necesidad, legalidad, distinción, precaución y proporcionalidad, privilegiando siempre la efectividad operacional y el respeto por el Estado social de derecho. Cada operación buscará afectar las capacidades financieras, logísticas y operacionales de las organizaciones criminales para facilitar su judicialización y cerrar los espacios de impunidad que permitieron su expansión.

El éxito de esta política se medirá en los efectos causados en la reducción de delitos como el homicidio, la extorsión y el narcotráfico. También cerrará gradualmente las brechas de capacidades estratégicas, tecnológicas, logísticas y jurídicas de la fuerza pública para incrementar su efectividad y garantizar el cumplimiento de su misión constitucional.

Así las cosas, la hoja de ruta es clara: recuperar territorios para proteger a la población, restablecer la movilidad, impulsar la inversión y facilitar una justicia efectiva que garantice la permanencia del Estado.

Durante el próximo cuatrienio, actuaremos con determinación e integridad bajo la convicción de recuperar a Colombia mediante un Estado que vuelve para proteger, permanece para gobernar y transforma para prosperar. Convocamos a la fuerza pública, a nuestros reservistas y veteranos, cuyo honor constituye un patrimonio estratégico de la nación, para que juntos continúen siendo ejemplo de compromiso con la democracia, la soberanía y la libertad. También invitamos a la sociedad colombiana a respaldar a su fuerza pública como garante de los derechos y libertades de la ciudadanía y pilar fundamental para la construcción de la Patria Milagro.