A pocos días de la ceremonia de posesión que se llevará a cabo en Cali, el presidente electo, Abelardo De La Espriella, destapó la estrategia oficial de seguridad que implementará en sus cuatro años de Gobierno.
Los denominados Bloques de Seguridad Urbana marcarán el plan para acorralar a la criminalidad y enfrentar a las organizaciones ilegales que tienen azotadas varias ciudades del país.

Sobre esa materia, el mandatario electo sostuvo una reunión de alto nivel en Barranquilla con “alcaldes y secretarios de Seguridad de las principales ciudades del país para coordinar las acciones que el nuevo Gobierno emprenderá desde el 7 de agosto para enfrentar la criminalidad y garantizar la protección de todos los colombianos”, de acuerdo con un comunicado de prensa.
Ante esto, el presidente electo indicó: “Vamos a recuperar el orden, fortalecer la autoridad y devolver la tranquilidad a cada rincón de Colombia. La soberanía es una sola y debe ejercerse en las fronteras, en las carreteras, en las veredas, en los barrios, en los puertos y en cada lugar donde un colombiano necesite protección de la autoridad”.

“El nuevo mandatario fue categórico en su diagnóstico: cuando el crimen determina la conducta de una comunidad, no se está ante una sucesión de delitos, sino ante una disputa por el poder”, se desprende de otro de los apartes del comunicado de su equipo de prensa.
Sumado a ello, durante esa reunión de alto nivel, De La Espriella manifestó: “No podemos aceptar que salir a trabajar, abrir un establecimiento, utilizar el transporte público o regresar al hogar después del anochecer sean actividades de alto riesgo. Tampoco podemos admitir que el comerciante incorpore la extorsión a sus gastos, que las familias abandonen los parques y que nuestros jóvenes crezcan aprendiendo cuáles son las calles que manda una banda delincuencial”.
Frente a su estrategia de lucha contra el crimen, el presidente electo afirmó que el territorio “no se controla con declaraciones ni discursos: se controla con presencia, inteligencia, mando, tecnología, coordinación institucional y capacidad de permanecer en el terreno”.
El Tigre también rindió un reconocimiento a la Fuerza Pública, que considera maltratada y vilipendiada durante el cuatrienio que termina, mientras el Gobierno saliente, según él, contemporizaba con bandas criminales y terroristas.

“Ese tiempo ha terminado, porque llegó el tiempo del orden y la ley en Colombia”, expresó De La Espriella, al referirse a la política contra la criminalidad con la que busca reforzar la autoridad de la Fuerza Pública.
