Simón Molina, representante a la Cámara de Creemos, radicó un proyecto de ley que propone derogar apartes sustanciales de la paz total de Gustavo Petro, pues cree que otorgó facultades excesivas al Gobierno nacional para beneficiar a las estructuras criminales sin garantizar los derechos de las víctimas.
El plan es eliminar las disposiciones que permitieron suspender órdenes de captura y conceder tratamientos especiales a organizaciones dedicadas al crimen organizado sin un marco claro de sometimiento a la justicia.

“Colombia necesita una política de seguridad que proteja a los ciudadanos y no que envíe mensajes de impunidad a las organizaciones criminales. La paz no puede construirse sacrificando la justicia ni los derechos de las víctimas”, comentó Simón Molina, quien también es el primer vicepresidente de la Cámara.
En particular, el plan legislativo es que las estructuras criminales de origen no político no podrán recibir un tratamiento político y condiciona cualquier suspensión de órdenes de captura a la existencia previa de una ley de sometimiento que exija verdad, reparación integral y penas privativas de la libertad.

Igualmente, “dispone que, una vez entre en vigencia la reforma, se reanuden las órdenes de captura, medidas de aseguramiento y condenas suspendidas en favor de integrantes de organizaciones criminales”.
Molina concluyó: “Nuestro compromiso es con las víctimas y con los colombianos que exigen seguridad. Quienes han sembrado terror durante décadas deben responder ante la justicia y no recibir privilegios incompatibles con la gravedad de sus delitos. La paz solo será sostenible cuando esté sustentada en la verdad, la reparación y el cumplimiento efectivo de la ley”.
