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Presidente Gustavo Petro y el secretario de Estado de EE.UU. Antony Blinken.
Presidente Gustavo Petro y el secretario de Estado de EE.UU. Antony Blinken. - Foto: Foto Semana y agencias

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Primer choque entre el presidente Petro y EE. UU. por salida de Cuba de lista de promotores del terrorismo, ¿qué pasó?

El jefe de Estado colombiano le dijo a Estados Unidos que se trata de una injusticia con Cuba mantenerla en esa lista.

El presidente de la República, Gustavo Petro, habría tenido el primer choque con Estados Unidos, roce que se dio por la inclusión de Cuba en la lista de países promotores del terrorismo, el mandatario del Pacto Histórico insistió que esa situación con la isla es injusta, al argumentar que ha aportado a los procesos de paz en Colombia.

Petro en su discurso, al término del encuentro de alto nivel con el secretario de Estado de EE. UU. Antony Blinken, el cual duró más de tres horas en la Casa de Nariño, aseguró que en el gobierno del expresidente estadounidense Barack Obama tuvo una veeduría del proceso de paz con la extinta guerrilla de las Farc en Cuba.

Además, el jefe de Estado arremetió en contra del gobierno del exmandatario Iván Duque, sin mencionarlo directamente y también lanzó un sablazo a Donald Trump.

“Lo que aconteció en Cuba es una injusticia, el gobierno (del expresidente Santos) le pidió a Cuba que fuera sede de negociaciones con las Farc, allí participó una veeduría de Estados Unidos de Obama”, sostuvo Petro.

Y añadió: “Luego otro gobierno colombiano a otro de Estados Unidos al de Trump, lo declararán un país que estimulan actividades terroristas (a Cuba) eso es injusto y en mi opinión debe ser corregido, nosotros volvimos a recuperar el estatus de países garantes de procesos que se inician ahora: reino de Noruega, Cuba, Venezuela, España lo ha pedido”.

Mapa del terror criminal - Foto: AFP

El secretario Blinken manifestó, a su turno, que se mantendrá en esa categoría a la isla de países promotores del terrorismo por ahora y no fue claro en señalar cuándo podría cambiar esa situación con Cuba.

Sin embargo, hace varios días y tal como lo anticipó SEMANA, 80 congresistas de partidos progresistas, especialmente del Pacto Histórico, enviaron una carta al Gobierno de Estados Unidos para solicitar que se retire a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

La misiva enviada el 21 de septiembre está dirigida a la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris; además de la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, y Casaba Korosi, presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El documento de tres páginas expresan que uno de los pilares del gobierno del presidente Gustavo Petro es la consolidación de la paz total para Colombia.

“En ese sentido, vemos con preocupación que un país que ha sido garante de los acuerdos de paz en Colombia durante años haya sido denominado país patrocinador del terrorismo por el Gobierno de Estados Unidos. Los argumentos que se usaron para dicha designación no se sostienen y así lo ha reiterado el actual Gobierno de Colombia”, se lee en el oficio.

Añadieron que “Cuba ha demostrado ser un Estado amigo del pueblo colombiano, a través de su respaldo a la construcción de paz en nuestro país y en diversos campos del desarrollo social como el de la salud y la educación”.

Dejaron claro que el presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, ha ratificado la voluntad para continuar trabajando por la paz, a tal fin que ofreció a su país como sede alterna de las conversaciones del proceso de paz con el ELN aportando además su experiencia como garante del acuerdo celebrado entre la guerrilla de las Farc y el gobierno de Juan Manuel Santos.

“La inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo internacional ha derivado en la clausura de cualquier posibilidad de financiamiento en el mercado mundial, acrecentando las carencias y dificultades de acceso de la sociedad cubana a recursos básicos”, concluyeron.

Añadieron que hacer parte de la lista negra de Estados Unidos “es un injusto señalamiento que no solo atenta contra los derechos humanos del pueblo cubano, sino que amenaza, al mismo tiempo, las aspiraciones de paz en nuestro país”.