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El decaimiento es uno de los síntomas de la influenza canina.

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Los perros también se agripan: en Estados Unidos están en alerta por influenza canina

Las autoridades sanitarias estadounidenses han hecho énfasis en que este virus no es capaz de infectar a los seres humanos.

Mientras Colombia se encuentra en medio de un pico respiratorio que coincidió con el alza de covid-19, el Ministerio de Salud aseguró que está evaluando tomar nuevas medidas, como el regreso del uso obligatorio del tapabocas para recintos cerrados y abiertos donde se presenten aglomeraciones.

En el mundo también se han presentado incrementos en los contagios por coronavirus y las autoridades sanitarias están tratando de hacer frente a los nuevos picos con la vacunación y distintas medidas sanitarias de prevención.

No obstante, en materia de salud pública hay varios frentes que no se roban la atención de la opinión pública, pero sí están en el radar de los responsables de la vigilancia epidemiológica. Algunos de ellos tienen que ver con enfermedades que afectan a los animales.

Ese es el caso, por ejemplo, de los brotes de gripe aviar que se han presentado en las últimas semanas en países como Perú, Ecuador y Colombia. O de los casos de influenza canina que están afectando al sur de Estados Unidos.

Estos últimos brotes tienen en alerta a las autoridades sanitarias de ese país, pues los casos son más altos de lo que se esperaba para esta temporada del año. “Tuvimos un período de tranquilidad durante los primeros dos años de la covid-19”, le dijo- al diario The New York Times Silene St. Bernard, directora médica regional para el sur de California en VCA Animal Hospitals. “Mientras la gente estaba en casa, sus mascotas estaban en casa. Y no vimos que muchos de estos virus contagiosos se propaguen”, agregó.

Pero según los reportes recogidos por el medio citado, se han registrado numerosos contagios en Tennessee, Carolina del Sur, Texas.

De acuerdo con la hipótesis de Bernard, miles de caninos volvieron a las perreras o a centros de cuidado donde los dejan sus amos mientras trabajan. Esto hizo que tuvieran más contacto entre sí y, por lo tanto, tuvieran más probabilidades de contraer distintos tipos de virus que estaban circulando.

The New York Times advirtió que en Estados Unidos hay dos cepas de influenza canina. Por un lado, está la H3N8, que inicialmente se había detectado en caballos, pero terminó contagiando a perros. Y advirtieron que los primeros casos se identificaron en el estado de Florida, en 2004.

Pero el brote actual pertenece a la cepa H3N2, que, sin embargo, no fue detectada por primera vez en territorio estadounidense.

“Los virus de influenza canina A H3N2 se detectaron por primera vez en perros en Corea del Sur en 2007, y también se han reportado casos de perros infectados en China, Tailandia y Canadá. Los virus de influenza canina H3N2 se detectaron por primera vez en los Estados Unidos en abril del 2015, y ahora se los puede encontrar en más de 30 estados”, advierten en su página web oficial los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés).

E indicaron que hasta la fecha no se han reportado contagios en seres humanos.

¿Cómo saber que un perro tiene gripa?

Tanto en Estados Unidos como en Colombia, los perros pueden agriparse y, si no mejoran, necesitan atención veterinaria. Por ello, las autoridades piden seguir de cerca los síntomas que presenten.

De acuerdo con los CDC, los principales síntomas que presenta un perro son tos, secreción nasal abundante, fiebre, decaimiento, secreción ocular y descenso en el apetito. “La gravedad de la enfermedad asociada a la influenza canina en perros puede variar desde la ausencia de síntomas hasta una enfermedad grave que resulta en neumonía y, a veces, la muerte”, indicaron los CDC.

Estar atentos al estado de salud de los perros es el primer paso para evitar que sus síntomas empeoren.

No obstante, advierten que la probabilidad de que un perro muera después de enfermarse de gripa “es muy pequeña”. Pero esto no significa que no requieran tratamiento si se agravan. También señalaron que generalmente los síntomas pueden durar entre dos y tres semanas.