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Cerebro: estas son las partículas tóxicas en el aire que podrían afectarlo

El cerebro es el centro de control del cuerpo.


El cerebro es como una computadora, compuesto por más de mil millones de neuronas; algunos grupos específicos de ellas trabajan en conjunto para dar la capacidad de razonar, experimentar sentimientos y comprender el mundo, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

No obstante, existen partículas tóxicas en el aire que podrían afectar el cerebro y la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de Estados Unidos indicó en su portal web que el mercurio es la tercera sustancia más tóxica en el medioambiente y que afecta principalmente al cerebro.

“El metilmercurio es la forma más toxicológica del elemento y, al acumularse en el sistema nervioso central (SNC), tiene efectos neurotóxicos en los adultos y toxicidad en los fetos de las madres expuestas durante el embarazo”, explicó la agencia.

Además, agregó que la exposición crónica al mercurio puede causar temblores y alteraciones de la personalidad.

Adicionalmente, señaló que aproximadamente la mitad de todo el mercurio se utiliza para producir lámparas de vapor, tubos fluorescentes, termómetros y productos eléctricos.

Por ello, cuidar el cerebro es muy importante para evitar daños a futuro. Así las cosas, la Fundación Pasqual Maragall, una fundación sin ánimo de lucro dedicada a la investigación científica del Alzheimer, reveló los mejores hábitos para mantener el cerebro joven:

1. Mantener los niveles de colesterol dentro de los límites aconsejados: la entidad sin ánimo de lucro explicó que con el colesterol alto es posible que se formen depósitos grasos en los vasos sanguíneos y, con el tiempo, estos crecen y hacen que sea más difícil que fluya suficiente sangre a través de las arterias. A veces, esos pueden romperse de repente y formar un coágulo que causa un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.

2. No fumar: hacerlo aumenta el riesgo de morir de enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos (cardiovasculares), que incluyen ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

3. Mantener bien los niveles de glucosa: los niveles altos de glucosa en la sangre (hiperglucemia) pueden ser un signo de diabetes, una enfermedad que causa enfermedad del corazón, ceguera, insuficiencia renal y otras complicaciones.

4. Realiza actividad física: la recomendación es hacer al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa a la semana, o una combinación de actividad moderada e intensa, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto aumenta el flujo sanguíneo al cuerpo entero. Según la OMS, las personas con un nivel insuficiente de actividad física tienen un riesgo de muerte entre 20 % y 30 % mayor en comparación con las personas que alcanzan un nivel suficiente de actividad física.

5. Controlar la presión arterial: porque la presión arterial alta (hipertensión) es una afección frecuente en la que la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias con el transcurso del tiempo es lo suficientemente alta como para causar problemas de salud, como una enfermedad cardíaca, de acuerdo con Mayo Clinic.

6. Seguir una dieta mediterránea: la dieta mediterránea está basada en: comidas a base de vegetales, con solo pequeñas cantidades de carne de res y pollo; más porciones de granos enteros, frutas y verduras frescas, nueces y legumbres; alimentos que en forma natural contengan cantidades altas de fibra; mucho pescado y otros mariscos en lugar; aceite de oliva como la fuente principal de grasa empleada para preparar los alimentos. Este aceite es una grasa saludable y monoinsaturada; alimentos que se preparan y sazonan de manera simple, sin salsas ni jugos de la carne.

Por su parte, existen otras recomendaciones que ayudan a regenerar las células del cerebro; por ejemplo, realizar actividades nuevas, como cepillarse los dientes con la mano contraria a la que usa, tomar calles nuevas para ir al trabajo o al colegio, aprender nuevos idiomas, tocar algún instrumento, cocinar, entre otras, ya que esto hará que la memoria del cerebro se active.