vida moderna

Cómo reducir la hinchazón y el cansancio en las piernas

El sedentarismo favorece la acumulación de líquidos en las extremidades inferiores, al tiempo que fomenta la obesidad.


El calor tiene múltiples efectos en las personas, se suda, se necesita de una mayor y continúa hidratación, se siente más cansancio y algunas personas tienen más dificultades para dormir producto de las altas temperaturas.

Además, el calor tiende a generar otra molesta consecuencia en el organismo, como lo es la retención de líquidos, algo incómodo para quien sufre esta hinchazón habitual, sobre todo en las piernas y los pies, provocando un cansancio y una molestia que en ocasiones puede amargar las vacaciones.

Tal y como señala TK Home Solutions, el calor excesivo influye en estos problemas circulatorios, pero conviene saber que el sedentarismo -estar mucho tiempo en la misma postura sin moverse-, los cambios hormonales -como el embarazo, la menstruación o la menopausia-, la dieta que se consume y ciertas enfermedades -diabetes, problemas renales o cardíacos- también pueden agravar o provocar una retención de líquidos.

Para evitar este padecimiento, existen algunos sencillos consejos que deshinchan las piernas, los pies y los tobillos, y hacen sentir a la persona ligera y sin dolores en esta zona del cuerpo.

Sal
El consumo excesivo de sal puede estar relacionado con la retención de líquidos. - Foto: Getty Images
  • Mantener una buena hidratación: es importante ingerir agua sin esperar a tener sed. Si el cuerpo no tiene suficientes líquidos, se produce una caída de la presión sanguínea, lo que al tiempo se traduce en una peor circulación. Los profesionales de la salud recomiendan que las personas adultas consuman ocho vasos de agua al día, lo que equivale a dos litros.
  • Evitar las horas de mayor calor: aproximadamente entre las 13:00 y las 17:00 horas es el periodo más caluroso, puesto que las altas temperaturas son un factor de riesgo, hay que evitar estar al aire libre durante esas horas.
  • Dieta equilibrada: el exceso de sal y otros alimentos que contribuyan a la retención de líquidos, como las bebidas alcohólicas o el café, deben quedar fuera del plan de alimentación
  • Medias de compresión: hay ciertas prendas que ayudan a mejorar la circulación de las piernas, como las medias de compresión. Aprietan suavemente para forzar que la sangre vuelva hacia el corazón.
  • Mantenerse activo, realizar actividad física de manera frecuente: la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda hacer entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada o vigorosa a la semana, incluso para aquellas personas con alguna discapacidad o enfermedad crónica. El sedentarismo favorece la acumulación de líquidos en las extremidades inferiores, al tiempo que fomenta la obesidad.
  • Quienes permanezcan mucho tiempo en la misma posición (por ejemplo, trabajando de pie) deben mover las articulaciones y los músculos de las piernas regularmente. Puede ser suficiente con caminar un poco cada treinta minutos o una hora, a fin de que la circulación vuelva a funcionar correctamente.
  • Reposar con las piernas en alto: es útil descansar las piernas y mantenerlas ligeramente elevadas durante unos 15 o 20 minutos, para así favorecer el retorno de la sangre hacia el corazón. Las personas que trabajan sentadas pueden beneficiarse de usar un reposapiés que permita tenerlas un poco en alto.
  • Masajes: además de ser muy agradables, los masajes ayudan a deshinchar la zona y a impulsar la circulación; estos se pueden emplear con cremas u otros productos hidratantes que aporten frescor. Este consejo es especialmente importante en el caso de las personas con problemas de movilidad.

*Con información de Europa Press.