Incontinencia urinaria
El ejercicio de Kegel es una alternativa para mejorar el sistema urinario y digestivo. Foto: Getty Images. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Ejercicios de Kegel: ¿qué son y cómo ayudan a evitar la incontinencia urinaria?

Estos ejercicios fortalecen los músculos del piso pélvico, que sostienen el útero, la vejiga, el intestino delgado y el recto.

La incontinencia urinaria hace referencia a la pérdida del control de la vejiga o la incapacidad de controlar la micción, es decir, orinar. Esta condición es común en hombres y mujeres y puede ser un grave problema de salud si no se trata a tiempo.

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, Medline Plus, hay varios tipos de incontinencia urinaria, por lo tanto, cada uno tiene síntomas y causas específicas. Por ejemplo, la incontinencia de esfuerzo ocurre cuando el estrés o la presión sobre la vejiga le hacen perder orina y esto puede pasar al toser, estornudar, reí, levantar algo pesado o realizar actividad física. La incontinencia funcional se da cuando una discapacidad física o mental, problemas para hablar o algún otro problema, impide llegar al baño a tiempo.

Este problema de salud afecta en mayor media a los adultos mayores; sin embargo, las mujeres después del embarazo o en la etapa de la menopausia pueden tener incontinencia urinaria. Asimismo, los hombres con problemas de próstata también tienden a padecer este problema.

Para tratar este problema de salud, es indispensable beber abundante cantidad de agua, está físicamente activo, mantener un peso saludable, evitar el estreñimiento y no fumar. Adicional a ello, el entrenamiento de la vejiga es fundamental, al igual que fortalecer el piso pélvico con ejercicios de fortalecimiento.

Por lo anterior, la revista Mejor con Salud, los ejercicios de Kegel son esenciales para combatir la incontinencia urinaria y para llevarlos a cabo de manera correcta se aconseja acudir al médico de cabecera. Como tal, estos son ejercicios sencillos que se pueden hacer para tratar problemas de control de la vejiga y mejorar el control intestinal. Así mismo, estos fortalecen los músculos del piso pélvico que sostienen la vejiga, el recto y el útero.

De este modo, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos que señala Mejor con Salud a la hora de hacer este tipo de ejercicios:

  • Identificar los músculos: los músculos del suelo pélvico son los encargados de controlar la vejiga y por ello son los principales responsables de la incontinencia. En ese sentido, para llevar a cabo los ejercicios de Kegel, se recomienda identificar los grupos musculares cuando se está orinando.
  • Concentración: luego de identificar los músculos del suelo pélvico, se aconseja contar con un alto grado de concentración. Esto ayudará a que otras partes del cuerpo no se contraigan y se controle mejor la respiración.

¿Cómo hacer los ejercicios de Kegel?

Inicialmente, se debe sentar en una posición neutra, sin llevar la pelvis hacia adelante o hacia atrás. Luego, empezar a contraer los músculos de la región que se localizó. Cada vez que se lleve a cabo una contracción, se debe inhalar el aire por la nariz de forma controlada y mantenerla durante varios segundos hasta exhalar.

Los expertos en salud aconsejan repetir este ejercicio las veces que se crean necesarias, pero se aconseja entre 15 y 20 repeticiones. Lo ideal es hacer pausas entre cada repetición que duren cinco segundos. Es importante tener en cuenta que no debe percibir ningún tipo de contracción en los músculos de los glúteos, porque se estaría haciendo el ejercicio incorrecto.

Adicional a este tratamiento, es importante controlar los líquidos y la alimentación con el fin de recuperar el control de la vejiga. Por esto, se debe limitar o evitar el alcohol, la cafeína y los alimentos ácidos. Asimismo, reducir el consumo de líquidos, bajar de peso o aumentar la actividad física también pueden aliviar el problema.

Finalmente, los expertos indican que es importante orinar dos veces, es decir, orinar y luego esperar unos minutos e intentarlo nuevamente. Esto permite eliminar los residuos de las toxinas que quedan en el tracto urinario que no son eliminados en el primer momento.