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El té natural que ayuda a combatir la retención de líquidos, así se puede preparar

La retención de líquidos, también conocida como edema, está ocasionada por una acumulación excesiva de líquidos en los tejidos.


La retención de líquidos es un trastorno metabólico muy común en la mujer. A pesar de no ser una enfermedad por sí misma, la también llamada hidropesía es un signo clínico de que algo no va bien en el cuerpo.

En concreto, se da cuando el organismo o alguna parte de este se hincha debido a un exceso de líquidos que se queda atrapado entre las células, lo cual puede ocurrir por mantenerse mucho tiempo en la misma posición, sedentarismo, alteraciones hormonales debido a una alimentación rica en sodio y sal, o como consecuencia de algunas enfermedades, según el portal especializado en salud, Tua Saúde.

De acuerdo a la Fundación Española del Corazón, la retención de líquidos, también conocida como edema, está ocasionada por una acumulación excesiva de líquidos en los tejidos.

Otra de las causas principales de la retención de líquidos es la obesidad o el sobrepeso, sin embargo, según Alejandro Berenguel, vocal de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología, “no hay relación directa entre la obesidad y la retención de líquidos, pero si es cierto que las personas que tienen kilos de más son más propensas a acumular líquidos”.

La retención de líquidos puede ser una de las razones que no deja adelgazar. Foto: Getty Images.
Es cuando el organismo o alguna parte de él se hincha debido a que hay un exceso de líquidos que se queda atrapado entre las células. Foto: Getty Images. - Foto: Foto: Getty Images.

Infusión para la retención de líquidos

Limón y perejil

Esta bebida tiene propiedades diuréticas y, en menor medida, antioxidantes, dado que el limón es una fruta rica en estas sustancias (tal y como lo indican los expertos de la Asociación 5 al día).

Ingredientes

  • 1 litro de agua.
  • El zumo de 1 limón.
  • 1 rama de perejil fresca.

Preparación

  • Lavar bien las hojitas de perejil. Luego, preparar una infusión con esta planta medicinal.
  • Para esto, poner a hervir una taza de agua (250 ml) e incluir en la tetera las ramita de perejil para obtener su esencia.
  • Una vez listo, dejar que repose.
  • Posteriormente, se obtendrá el zumo de limón.
  • Luego, en una jarra grande, incluir las 3 tazas de agua restantes, las cáscaras de limón, el jugo de limón y la infusión de perejil.
  • Dejar que repose una media hora y, llevar esta agua a una botella de cristal.

Otras infusiones

Cualquier té tiene efecto diurético, ya que cuanto más agua la persona ingiere, más orina irá a producir. Esta orina estará llena de toxinas y hará con que se elimine el exceso de líquidos del organismo

Para combatir la acumulación de líquidos en el cuerpo se recomienda tomar estos tés:

  • Ginkgo biloba.
  • Perejil.
  • Centella asiática.
  • Canela con jengibre.
  • Té verde.
  • Castaño de Indias.
  • Cola de caballo.
  • Hibisco/ flor de jamaica.

Alimentación

Según la Fundación Española del Corazón, existen algunas recomendaciones para mejorar la alimentación que también pueden reducir la retención de líquidos.

  • Tanto las frutas y verduras como los cereales, pueden ingerirse libremente, exceptuando los que tengan sal, como pueden ser los frutos secos salados o las galletas.
  • En cuanto a los lácteos, como los quesos, la leche y los yogures, pueden tomarse sin inconveniente siempre que no contengan sal, reduciéndose el consumo de quesos semicurados y curados, ya que tienen un alto contenido en sodio.
  • Las carnes, tanto frescas como magras, pueden seguir tomándose sin restricciones, limitando el consumo de las conservas, patés, los ahumados y embutidos y cualquier tipo de carne que contenga conservantes o altas cantidades de sal.
  • En cuanto a las bebidas, existen determinadas aguas minerales con un alto contenido en sodio, por lo que es recomendable verificar que contenga menos de 50 miligramos por litro.
  • Por su parte, en los pescados evitar aquellos que estén en conserva, ahumados o salados, como, por ejemplo, el bacalao.