vida moderna

Este es el número de tazas de café al día que se necesitan para reducir una lesión renal

Los riñones ayudan a controlar la presión arterial y producir las hormonas que el cuerpo requiere para mantenerse sano.


La lesión renal aguda es una disminución rápida de la capacidad de los riñones para filtrar los residuos metabólicos, de acuerdo con los Manuales MSD.

“La mayoría de las enfermedades renales atacan los nefrones. Este daño causa que los riñones no puedan eliminar desechos. Las causas incluyen problemas genéticos, lesiones o medicamentos, y la persona puede correr mayor riesgo de padecer una enfermedad renal si tiene diabetes, presión alta, enfermedad cardíaca o un familiar cercano con algún problema de los riñones. La enfermedad renal crónica va dañando los nefrones de a poco con el transcurso del tiempo”, explica Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Además, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón (que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos), las probabilidades de tener enfermedad de los riñones aumentan con la edad y, entre más tiempo se haya padecido de las patologías nombradas, hay mayor probabilidad de sufrir de la enfermedad de los riñones.

¿Por qué son importantes los riñones?

Los riñones eliminan los desechos y el exceso de líquido del cuerpo. También el ácido que producen las células del cuerpo y mantienen un equilibrio saludable de agua, sales y minerales (como sodio, calcio, fósforo y potasio) en la sangre, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales.

Sin este equilibrio, es posible que los nervios, los músculos y otros tejidos en el cuerpo no funcionen normalmente.

Además, los riñones producen hormonas que ayudan a:

  • Controlar la presión arterial.
  • Producir glóbulos rojos.
  • Mantener los huesos fuertes y saludables.

Por esta razón, consumir alimentos que ayuden a limpiar los riñones es una buena decisión si de evitar afectaciones futuras se trata y, según el portal Medical News Today “beber dos o tres tazas de café al día reduce el riesgo de lesión renal aguda”.

De hecho, la universidad sueca de Linkoping, señaló que “lo recomendable es tomar menos de 500 miligramos de cafeína al día, lo equivalente a cuatro o cinco tazas de café solo. Una cantidad mayor suele estar relacionada con aceleración cardíaca, insomnio, irritabilidad, visión borrosa y mareos”.

En términos de pureza, la recomendación es consumir café en granos o molido, dado que, a diferencia del café instantáneo, este no ha sido sometido a ningún proceso industrial que altere sus componentes aromáticos y nutricionales. Además, tampoco lo mezclan con otro tipo de café de menor calidad con el objetivo de generar más demanda debido a su precio.

No obstante, el portal de salud del Instituto Nacional de Salud de EE. UU. (NIH, por sus siglas en inglés) asegura que los expertos recomiendan que algunas personas eviten la cafeína. Por ejemplo, personas con problemas intestinales como reflujo ácido, personas que tienen problemas para dormir y personas con problemas cardíacos.

Además, Medline Plus indicó que otras personas que deben limitar o evitar la cafeína son:

  • Mujeres embarazadas, ya que la cafeína pasa a través de la placenta al bebé.
  • Mujeres amamantando, ya que incluso una pequeña cantidad de cafeína que se consuma pasa al bebé.
  • Quien tiene migrañas u otros dolores de cabeza crónicos.
  • Cuando se tiene ansiedad.
  • Quienes toman ciertos medicamentos o suplementos, incluyendo estimulantes, ciertos antibióticos, medicamentos para el asma y medicamentos para el corazón.
  • Cuando se es un niño o adolescente. Ninguno de los dos debe tomar tanta cafeína como los adultos. Los niños pueden ser especialmente sensibles a los efectos de la cafeína.

De todos modos, antes de consumir o eliminar algún alimento de la dieta diaria, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique que es lo más adecuado para cada persona, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.