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¿Cómo mantener un colon saludable? Estas son las recomendaciones que hacen expertos
Hay ciertas condiciones, conductas, estilos de vida o situaciones que pueden exponer a las personas a un mayor riesgo frente al estreñimiento. - Foto: Getty Images

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Estreñimiento crónico: ¿cuáles son los síntomas, causas y cómo prevenirlo?

El estreñimiento puede considerarse crónico si se presentan síntomas durante tres meses o más.

Este trastorno ocurre cuando las deposiciones fecales son poco frecuentes o cuando ocurren con dificultad, y en cualquiera de los dos casos cuando esto pasa durante periodos largos de tiempo, más de una semana. De hecho, se dice que se está estreñido cuando las deposiciones son menos de tres por semana.

De acuerdo con el portal especializado en temas de salud de Mayo Clinic, que se presente estreñimiento ocasionalmente puede ser algo común. Pero el estreñimiento crónico puede ser alarmante, por cuanto puede llegar a impedir el desarrollo normal de las actividades diarias.

Signos y síntomas del estreñimiento crónico

Estos son los principales síntomas que se identifican cuando una persona padece de estreñimiento crónico: como se mencionó anteriormente, tener menos de tres evacuaciones por semana es una señal, además lo puede ser que se presenten heces grumosas o duras, y que a la persona le cueste trabajo hacer sus deposiciones.

También se puede sentir como si hubiera una obstrucción en el recto que impide las evacuaciones intestinales, o que no se puede vaciar por completo y que se puede necesitar hacer más fuerza de la necesaria para lograrlo sin mayores resultados.

El estreñimiento se da principalmente porque los desechos del cuerpo, o la materia fecal, se mueven de forma lenta por el tubo digestivo o porque no pueden eliminarse eficazmente del recto. Esto hace que las heces se tornen duras y secas, lo que genera la complicación.

Aunque existen muchas causas posibles para el estreñimiento, las principales que identifican los expertos son:

  • Obstrucción en el colon o el recto, que puede ocurrir bien sea por una fisura anal, obstrucción intestinal, cáncer o estrechamiento del colon, u otro tipo de cáncer que pueda ejercer presión sobre el colon.
  • Problemas en los nervios que se encuentran alrededor del colon y el recto. Esto hace que los músculos se contraigan y mueven las heces por los intestinos. Puede ocurrir por neuropatía autónoma, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, lesión de la médula espinal o un accidente cerebrovascular.
  • Dificultad con los músculos pélvicos, implicados en la evacuación. Los problemas relacionados a esto pueden ser incapacidad para relajar los músculos pélvicos a fin de permitir una evacuación intestinal, que los músculos no coordinen la relajación y la contracción correctamente, y tener músculos pélvicos débiles.
  • Afecciones relacionadas con las hormonas del cuerpo, como diabetes, hiperparatiroidismo, hipotiroidismo y el embarazo, también pueden causar estreñimiento.

De acuerdo con Mayo Clinic, existen ciertas condiciones, conductas, estilos de vida o situaciones que pueden exponer a las personas a un mayor riesgo frente a este malestar. Así se ha identificado que pueden padecer estreñimiento crónico con más facilidad los adultos mayores, las mujeres y personas en condición de deshidratación.

Otras cosas que pueden incidir son el tener una dieta baja en fibras, hacer poca o ninguna actividad física, padecer trastornos mentales o de alimentación y tomar ciertos medicamentos, como sedantes, estupefacientes, algunos antidepresivos o medicamentos para bajar la presión arterial.

Para prevenir el estreñimiento crónico, se puede ayudar al organismo integrando importantes cantidades de alimentos ricos en fibra en la alimentación, como frijoles, vegetales, frutas, cereales integrales y salvado.

Se recomienda además consumir en menor medida alimentos bajos en fibra, es decir, los alimentos procesados, productos lácteos y carne.

Mantenerse activo y hacer ejercicio con frecuencia también ayuda a evitar la constipación, así como tomar bastante líquido. Estas dos cosas pueden ayudar además a controlar el estrés, que también puede ser el origen del estreñimiento.

Lo más importante es prestar atención al cuerpo. No se debe posponer la necesidad de ir al baño y se debe tratar de tener un horario para evacuar el intestino, principalmente después de ingerir alimentos.