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Tomar una copa de vino al día ayudaría a prevenir la pérdida de memoria. - Foto: Getty Images

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Expertos aseguran que tomar vino contribuye a reducir la pérdida de memoria

Es una bebida rica en flavonoides, antioxidantes que previenen diversas complicaciones de salud.

La pérdida de memoria es una situación a la que se enfrentan muchas personas, especialmente cuando la edad está avanzada. Según el instituto de investigación Mayo Clinic, es común que el envejecimiento implique ciertos inconvenientes con este tema, a la vez que se puede ocasionar un ligero deterioro de otras habilidades de razonamiento.

Sin embargo, aclara que hay una diferencia entre los cambios normales en la memoria y la pérdida de la misma asociada con la enfermedad de Alzheimer y los trastornos relacionados.

La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos asegura que la pérdida de memoria puede presentarse por un corto tiempo y luego resolverse, o también es posible que desaparezca y, dependiendo de la causa, empeore con el tiempo y en casos graves interferir con las actividades de la vida diaria.

“El envejecimiento normal causa algo de olvido. Es normal tener alguna dificultad para aprender material nuevo o necesitar más tiempo para recordarlo. Pero el envejecimiento normal no conduce a una pérdida drástica de la memoria. Tal pérdida de memoria se debe a otras enfermedades”, precisa la citada fuente.

Dada la importancia del tema y lo que esto implica en la vida de las personas, los análisis científicos no se han hecho esperar y ahora un reciente estudio, publicado en la revista Neurology, ha confirmado que una copa de vino con la cena o una taza de té en la mañana podrían ayudar a reducir el riesgo de desarrollar demencia a futuro.

Esto se debe a los flavonoles, compuestos antioxidantes que no solo contienen estas bebidas, sino que se encuentran en muchos alimentos como frutas y verduras. De acuerdo con científicos de la Academia Estadounidense de Neurología, estas sustancias químicas vegetales aumentan el flujo sanguíneo al cerebro.

En la investigación, se determinó que la puntuación cognitiva de las personas que participaron de la misma y que consumían la mayor cantidad de flavonoles disminuía 0,4 unidades por década más lentamente que la de quienes ingerían la menor cantidad de estos compuestos.

“Es emocionante que nuestro estudio demuestre que la elección de una dieta específica puede conducir a una tasa más lenta de deterioro cognitivo”, dijo el autor del estudio, Thomas Holland, instructor en el Departamento de Medicina interna del Centro Médico de la Universidad Rush de Chicago, en un comunicado oficial.

“Algo tan sencillo como comer más frutas y verduras y beber más té es una forma fácil de que la gente tome un papel activo en el mantenimiento de su salud cerebral”, aseguró.

¿Qué son los flavonoles?

Los flavonoles son un tipo de flavonoide y en diversos estudios realizados tanto en animales como en humanos se ha demostrado que reducen la inflamación, uno de los principales desencadenantes de las enfermedades crónicas.

Esto obedece a su riqueza en antioxidantes, los cuales combaten los radicales libres, que son moléculas que se producen cada día en el organismo como resultado de las reacciones biológicas que se registran en las células, según información del portal Salud Mapfre, de España.

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La pérdida de memoria es una consecuencia normal del proceso de envejecimiento. - Foto: Getty Images

Uno de los alimentos ricos en flavonoides son las uvas. Estos compuestos se encuentran principalmente en los hollejos y pasan al vino por la extracción y maceración de la fruta, motivo por el cual la concentración de esta sustancia es mayor en la mencionada bebida, que en la propia fruta, dicen los expertos.

Alimentos ricos en flavonoides

Estos compuestos se encuentran en múltiples alimentos de origen vegetal, especialmente en frutas, verduras y hojas con las que se pueden elaborar tés.

Estos son algunos de los más importantes, de acuerdo con información del portal Cuídate Plus:

  • Cebolla.
  • Espárragos.
  • Lechuga roja.
  • Col.
  • Alcachofas.
  • Tomate.
  • Apio.
  • Brócoli.
  • Fresas.
  • Arándanos.
  • Uvas.
  • Naranjas.
  • Frutos secos.
  • Cacao.
  • Té.