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Los niveles altos de azúcar en la sangre pueden generar complicaciones de salud. - Foto: Getty Images

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Las plantas que ayudan a controlar la glucemia

Los altos niveles de azúcar en la sangre pueden generar graves afectaciones de salud en órganos como los riñones, los ojos y los nervios.

El azúcar es una sustancia clave para el funcionamiento de diversos órganos, como los músculos o el cerebro, gracias a que es una importante fuente de energía.

Sin embargo, cuando sus niveles no se mantienen en rangos indicados, se puede generar la hiperglucemia, que indica que los niveles de glucosa en la sangre están altos. Esta glucosa proviene de los alimentos que las personas ingieren y la insulina juega un papel determinante para su control.

Esta hormona se encarga de llevar la glucosa hasta las células para darles energía. Sin embargo, cuando alguien sufre de hiperglucemia puede ser porque su cuerpo no produce una cantidad suficiente de insulina o no la puede usar de manera indicada.

La biblioteca médica Medline Plus indica que las personas con diabetes pueden sufrir de hiperglucemia si no consumen los alimentos apropiados o no toman los medicamentos de manera correcta. Otros problemas que pueden subir el azúcar en la sangre son las infecciones, ciertos medicamentos, desbalances hormonales o enfermedades graves.

Cuando una persona tiene problemas de azúcar es importante mantener, además de un tratamiento, un estilo de vida saludable en el que la dieta sea equilibrada y se practique actividad física de manera regular. Además, puede recurrir a la ingesta de algunas plantas que por sus propiedades ayudan a mantener los niveles de azúcar bajo control.

Ginseng: un artículo publicado en el diario El Español indica que el poder reductor de la glucosa que tiene esta planta se debe a “su contenido de panaxanos, los cuales incrementan la secreción de insulina en el cuerpo, mejorando la respuesta de las células”.

Una de las formas de consumirla es en infusión. Para elaborarla se utiliza una cucharada de ginseng y una taza de agua. Se pone el agua al fuego hasta que llegue a punto de ebullición y se agrega la planta, se deja hervir durante cinco minutos y luego se retira del fuego. Se deja reposar, se cuela y se puede beber dos o tres veces al día.

Es importante saber que “el consumo regular de este producto puede causar efectos secundarios en ciertas personas, como ansiedad, dolor de cabeza o insomnio, por ejemplo. Además, las mujeres embarazadas no deben consumir este té sin supervisión del médico”, precisa el portal de bienestar y salud Tua Saúde.

Té verde: Algunos de los compuestos en el té verde han demostrado estimular la absorción de glucosa en las células del músculo esquelético, reduciendo, por lo tanto, los niveles de azúcar en la sangre.

El portal Healthline cita una revisión de 17 estudios de los que participaron 1.133 personas con y sin diabetes, el cual encontró que la ingesta de este té redujo significativamente los niveles de azúcar en la sangre en ayunas y la hemoglobina A1c (HbA1c), un marcador del control a largo plazo del azúcar en sangre. Los análisis recomiendan beber de tres a cuatro tazas de té verde al día para obtener los beneficios mencionados anteriormente.

Manzanilla: Si bien esta planta es reconocida por sus propiedades digestivas, también destaca por su potencial para bajar el azúcar en la sangre. El portal Mejor con Salud cita una investigación publicada en la revista Nutrition, en la cual se determinaron los beneficios de la manzanilla sobre el control glucémico y la prevención de las complicaciones en pacientes diabéticos.

Sus bondades están relacionadas con su abundante contenido de compuestos antioxidantes que también protegen el cuerpo contra los efectos de los radicales libres, sustancias nocivas que afectan células y tejidos.

Salvia: Esta planta posee efectos hipoglucemiantes, por lo que ayuda a reducir el azúcar en la sangre, controlando la diabetes e inclusive puede regular el azúcar en la prediabetes, indica Tua Saúde. Se puede preparar en infusión añadiendo dos cucharadas de hojas secas a una taza de agua hirviendo. Luego se deja reposar durante 10 minutos, se cuela y queda lista para ingerir. La recomendación es consumirla dos veces al día.