vida moderna

Mayonesa: ¿se puede consumir sin subir de peso?

El alto consumo de esta salsa puede provocar graves complicaciones en la salud.


Para perder peso, siempre se ha dicho que se debe evitar el consumo de alimentos grasos y todos aquellos que son ultraprocesados, que desfavorecen la salud del cuerpo. Entre tanto, algunas salsas podrían ser elaboradas en casa y, quizá, sean un poco más saludables.

Sin embargo, es importante tener presente que la mayonesa –la salsa protagonista de este artículo–, tiene un alto valor calórico debido a la grasa del huevo, por lo que consumirla moderadamente o preparar eventualmente una casera podría ser opcional en un plan de alimentación guiado y construido por un nutricionista, ya que tras su consumo, una persona sí puede aumentar de peso.

De acuerdo con un artículo publicado por Mejor con Salud y escrito por Jorge Camón, la mayonesa industrializada es elaborada a partir de huevo crudo, sal y especias, que juntas forman una mezcla homogénea, pasando por tres procesos en donde los huevos pasteurizados son mezclados posteriormente con aceite que se encuentra previamente hermetizado.

Cabe resaltar que los procesos previenen la aparición de salmonella. Sin embargo, se puede realizar mayonesa casera con yemas de huevo, zumo de limón, aceite de oliva, mostaza, sal y pimienta.

Modo de preparación

  1. Batir dos yemas de huevo junto con zumo de limón y una cucharadita de mostaza.
  2. Luego, añadir de a poco el aceite de oliva (una taza aproximadamente).
  3. Posteriormente, agregar el zumo de limón, la pimienta molida y la sal para luego batir.
  4. Existen otras salsas que pueden obtenerse sin necesidad de usar las yemas del huevo.

Cabe mencionar que el alto consumo de salsas puede provocar colesterol alto o un sobrepeso inesperado, abriendo las posibilidades a enfermedades cardíacas.

Los niveles altos del 'colesterol malo' (LDL) incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes o renales. Foto: Getty Images.
Los niveles altos del 'colesterol malo' (LDL) incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes o renales. Foto: Getty Images. - Foto: Foto Gettyimages

Colesterol alto

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, MedlinePlus, señala que el colesterol “es una sustancia cerosa” que al ser bueno, ayuda en la producción de hormonas y células, pero que al encontrarse en altos niveles (LDL) puede provocar enfermedades cardíacas porque se adhiere a las paredes de los vasos sanguíneos, poniendo en riesgo la vida de una persona, ya que puede provocar un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.

Salmonella

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) explican que la salmonella es una bacteria que se encuentra en los alimentos como la res, el cerdo, los huevos, las frutas, entre otros; asimismo, es importante aclarar que algunas personas son más propensas a enfermarse por lo que se deben tomar medidas de higiene para prevenir cualquier problema de salud en el organismo.

Cabe aclarar que la salmonella se puede proliferar no solo en los alimentos, también en aguas contaminadas o entre personas, incluso con los animales.

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Foto referencias sobre verduras y frutas. - Foto: Getty Images

Aunque cualquier persona puede ser propensa a infectarse con salmonella, el organismo indica que los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 65 años, son más vulnerables, ya que su sistema inmunológico puede estar debilitado por otros problemas de salud.

Los principales síntomas que provoca esta bacteria son: diarrea, cólicos estomacales y fiebre, por lo que se recomienda consultar con un médico, teniendo en cuenta que usualmente aparecen ya sea a las 6 horas después de haber contraído la infección o hasta 6 días después.

¿Cómo prevenir la infección por salmonella?

Los CDC señalan que se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones para evitar intoxicaciones:

  • Se sugiere lavar con cuidado las manos antes y después de tener contacto con alimentos como los huevos y la carne, incluido los pescados. Sin embargo, es importante aclarar que no se deben lavar estos alimentos antes de cocinarlos porque esta acción puede propagar las bacterias, ya sea en otros elementos culinarios o en otros alimentos.
  • Hay que tener en cuenta que se deben separar las carnes, los mariscos, los pescados, entre otros, en el momento que se haga mercado y cuando se almacenen en el refrigerador.