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Memoria: estos son los alimentos que pueden debilitarla

El cerebro necesita alrededor del 20 % de la energía que se ingiere para lograr un buen funcionamiento.


La memoria es una de las principales fuentes de vida del ser humano. Este proceso psicológico sirve para almacenar información codificada. Dicha información puede ser recuperada, unas veces de forma voluntaria y consciente y otras de manera involuntaria. De este modo, para cualquier ser humano la memoria es su capacidad para almacenar experiencias y poder beneficiarse de ellas en su actuación futura.

Existen tres tipos de memoria en relación con el tiempo, la memoria a largo plazo, la cual hace referencia a los datos o información que pueden ser retenidos durante muchos años. El otro es la memoria a corto plazo, en este caso los datos e información recibe un análisis sensorial, pero es retenido por cortos lapsos de tiempo. Y el último es la memoria inmediata, la que permite realizar un análisis de la información que ha sido captada por los sentidos de manera sumamente veloz.

De esta manera, para mantener una buena memoria, el cerebro necesita alrededor del 20% de la energía que se ingiere para lograr un buen funcionamiento. Su principal fuente de energía es la glucosa proveniente de alimentos ricos en carbohidratos, pero también se nutre de grasas saludables. Sin embargo, diversos estudios han comprobado que una dieta pobre en nutrientes esenciales, pero rica en grasas, azúcares y agentes químicos, están relacionados con la disminución de la función y actividad cerebral, en donde se afecta directamente a la memoria y el desarrollo cognitivo.

El investigador de la Universidad de California en Los Ángeles, Fernando Gómez-Pinilla, explica que “los alimentos son como un compuesto farmacológico que afecta al cerebro y su actividad, de manera particular la memoria”. Por lo que el portal web Salud 180, da a conocer algunos alimentos que afectan gradualmente la memoria.

Alimentos que afectan tu cerebro

Dulces y azúcares: un estudio del Hospital Universitario Charité de Berlín, publicado en la revista Neurology, muestra que las personas con exceso de azúcar en la sangre eran más propensos a tener problemas de memoria.

Comida chatarra: de acuerdo con científicos de la Universidad de California, la comida rápida, que son alimentos ricos en calorías y grasas trans y saturadas, generan un efecto negativo en las sinapsis del cerebro y las moléculas cerebrales que están relacionadas con el aprendizaje y la memoria.

Una sana alimentación es indispensable para mantener la salud del cerebro y evitar síntomas como irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria y de concentración. Foto: Gettyimages.
El cerebro necesita alrededor del 20% de la energía que se ingiere para lograr un buen funcionamiento. - Foto: Foto Gettyimages

Carne roja: según un estudio del Hospital de Brigham y Mujeres de Boston (BWH), las personas que consumen altas cantidades de grasas saturadas, como las que se encuentran en las carnes rojas, muestran una disfunción cognitiva y mala memoria en comparación con aquellos que optan por una dieta saludable.

Fructosa: los refresco, frutas enlatadas y los jugos azucarados producen que el cerebro vaya más despacio, dificultando así la memoria y el aprendizaje, según especialistas de la Universidad de California.

Carbohidratos simples: investigadores de la Universidad de Toronto, Canadá, detallan en su estudio que una comida de carbohidratos de absorción rápida (harinas, lácteos altos en grasas y azúcares refinados), detonan problemas de memoria, de manera particular en personas con diabetes tipo 2, además de reducir el rendimiento cognitivo.

Ahora bien, el cerebro está capacitado para realizar diversas actividades, sin embargo, existen hábitos que lo pueden dañar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho una lista con algunas causas que traen graves consecuencias a este órgano.

  • No desayunar
  • Fumar
  • Exponerse frecuentemente a ambientes contaminados
  • No dormir lo suficiente
  • Comer en exceso
  • Consumo altas cantidades de alcohol
  • Estrés y violencia física o psicología
  • No realizar actividad física
  • Falta de estímulos mentales y ejercicio
  • Forzar al cerebro cuando el cuerpo tiene alguna dolencia.
  • Cubrir la cabeza mientras se duerme
  • Déficit de vitamina B12 y la tiroides