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¿Qué alimentos aceleran el corazón?

Los hombres corren mayor riesgo de tener la enfermedad de las arterias coronarias.


El corazón es un órgano que tiene el tamaño aproximado de un puño y bombea sangre por todo el cuerpo, de acuerdo con el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre que hace parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH por sus siglas en inglés).

Además, la enfermedad cardíaca incluye una gran variedad de enfermedades que afectan el corazón como: enfermedad de los vasos sanguíneos; enfermedad de las arterias coronarias; problemas en el ritmo cardíaco (arritmias); defectos cardíacos de nacimiento (defectos cardíacos congénitos); enfermedad de las válvulas cardíacas; enfermedad del músculo cardíaco; infección del corazón, de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Así las cosas, explicó que los síntomas dependen de la enfermedad. Los síntomas de la enfermedad de las arterias coronarias pueden ser diferentes para los hombres y las mujeres. Por ejemplo, los hombres son más propensos a tener dolor en el pecho, mientras que las mujeres pueden tener otros signos y síntomas junto con el malestar en el pecho, como falta de aire, náuseas y fatiga extrema.

Asimismo, según la Fundación Española del Corazón, este es un órgano muscular (miocardio) y, como todos los músculos, necesita para su funcionamiento oxígeno y nutrientes.

Por ello, para cuidar dicho órgano es importante tener una alimentación balanceada y saludable que lleve proteínas, grasas, carbohidratos y todos los nutrientes que el cuerpo necesita.

No obstante, La Vanguardia reveló que existen alimentos que perjudican la salud del corazón como, por ejemplo, la carme roja, la bollería industrial, la pizza precocinada, las bebidas energizantes, la sal, el alcohol y la mantequilla.

Adicional, existen otros factores de riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca y incluyen los siguientes, según la entidad sin ánimo de lucro:

  • Edad. El envejecimiento aumenta el riesgo de que las arterias se dañen y se estrechen, y de que el músculo cardíaco se debilite o engrose.
  • Sexo. En general, los hombres corren mayor riesgo de padecer una enfermedad cardíaca. El riesgo en las mujeres aumenta después de la menopausia.
  • Antecedentes familiares. Los antecedentes familiares de enfermedades cardíacas aumentan el riesgo de padecer enfermedad de las arterias coronarias, especialmente si uno de los padres la desarrolló a temprana edad (antes de los 55 años en caso de un familiar hombre y antes de los 65 años en caso de una familiar mujer).
  • Tabaquismo. La nicotina contrae los vasos sanguíneos y el monóxido de carbono puede dañar su revestimiento interno, lo que los vuelve más propensos a la ateroesclerosis. Los ataques cardíacos son más comunes en fumadores que en no fumadores.
  • Mala alimentación. Una dieta con alto contenido de grasas, sal, azúcar y colesterol puede contribuir al desarrollo de una enfermedad cardíaca.
  • Presión arterial alta. La presión arterial alta no controlada puede producir el endurecimiento y engrosamiento de las arterias, lo que estrecha los vasos por los que circula la sangre.
  • Niveles altos de colesterol en la sangre. Los niveles altos de colesterol en la sangre pueden aumentar el riesgo de que se formen placas y de padecer ateroesclerosis.
  • Diabetes. La diabetes aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Ambas afecciones comparten factores de riesgo similares, como la obesidad y la presión arterial alta.
  • Obesidad. El exceso de peso normalmente empeora otros factores de riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Inactividad física. La falta de ejercicio también está relacionada con muchas formas de enfermedad cardíaca y con algunos de sus otros factores de riesgo.
  • Estrés. El estrés no tratado puede dañar las arterias y empeorar otros factores de riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Mala higiene dental. Es importante cepillarse los dientes y las encías, usar hilo dental con frecuencia, y hacerse chequeos dentales periódicos. Si los dientes y las encías no están sanos, los gérmenes pueden entrar al torrente sanguíneo y llegar al corazón, lo que produce endocarditis.