reseña

'Canción dulce': un thriller sobre una niñera casi perfecta

Por: Felipe Cammaert*

La escritora Leila Slimani recibió el premio Goncourt 2016 por esta novela, basada en hechos reales, que narra el asesinato de dos niños pequeños a manos de la mujer que debía cuidarlos.


El bebé ha muerto […] La niña, en cambio, seguía viva cuando llegaron los del servicio de emergencias”, son las primeras palabras de Canción dulce, de la escritora franco-marroquí Leila Slimani. 

El libro fue el ganador del Premio Goncourt 2016, el más importante galardón literario en Francia y, por consiguiente, una catapulta para las ventas de las editoriales. Slimani, inspirada en hechos reales ocurridos hace unos años en Nueva York, narra la historia de una niñera que asesina a los dos menores que se encuentran bajo su custodia. La escritora comienza, pues, por el trágico final, apartando cualquier efecto de sorpresa en el lector, como también todo parentesco de su libro con un thriller. Revelar el desenlace para remontar el tiempo en la narración es la apuesta de esta obra, escrita en un lenguaje directo que interroga, desde una perspectiva femenina, el frágil equilibrio entre poder y afecto en la vida moderna. Canción dulce es, pues, una novela de tinte social sobre la vida cotidiana de una familia parisina, sobre las cada vez más exiguas relaciones entre sus miembros, en un contexto en el que la actividad profesional apenas deja tiempo para dedicarse a los hijos. 



La escritora hace un retrato psicológico de sus personajes, comenzando por Louise, la niñera casi perfecta que, como un hada, se vuelve imprescindible en el hogar hasta el instante de quiebre, y pasando por los padres, caricaturas del ejecutivo moderno repartiendo su tiempo entre el trabajo y los niños. De manera transversal aparece también una crítica social sobre el papel de Myriam, la madre, una mujer cuyas raíces árabes se eclipsan en el contexto francés. Las relaciones entre la niñera y Mila y Adam, los niños, son tal vez el aspecto más logrado en este libro que, en mi opinión, difícilmente hubiera tenido el inmenso eco que tuvo sin la referencia al episodio violento. El infanticidio es, paradójicamente, el punto de fuga ausente y el fatídico desenlace en una historia que, de no existir, haría de esta canción de cuna una hipnótica nana.

*Traductor y literato.