Lo que debía ser el comienzo de una nueva vida terminó convirtiéndose en una angustiosa búsqueda. Caramelo, un perro rescatado hace cerca de un mes en la vereda Yerbabuena, desapareció el pasado 2 de agosto, apenas un día después de haber sido entregado en adopción en Bogotá.
De acuerdo con las personas que lideraron su rescate, el can fue encontrado en condiciones de abandono y durante varias semanas recibió todos los cuidados necesarios para recuperarse. En ese tiempo fue desparasitado, esterilizado y preparado para encontrar una familia definitiva.
Sin embargo, al llegar a su nuevo hogar ocurrió lo inesperado.
“Se escapó sin collar, sin pechera y sin ningún tipo de identificación. Además, nunca había estado en la ciudad, por lo que creemos que está completamente desorientado y asustado”, explicaron sus rescatistas, quienes piden ayuda para encontrarlo.
Desde el momento de su desaparición, voluntarios y familiares han recorrido distintos sectores de la ciudad, conversando con vigilantes, comerciantes, recicladores y vecinos, además de difundir su fotografía en grupos animalistas y redes sociales.
La última vez que Caramelo León fue visto fue el 2 de agosto, alrededor de las 2:00 de la tarde, en la carrera 30 con calle 26, cerca del SuperCADE y la Universidad Nacional. Desde entonces no se ha vuelto a tener información sobre su paradero.
Los rescatistas explican que el perro responde a los nombres de Caramelo o León, es muy nervioso y suele sentirse más tranquilo cuando se acerca a mujeres. También recuerdan que le gusta mucho el pollo, por lo que recomiendan utilizar comida para intentar atraerlo y evitar perseguirlo si es visto, pues podría asustarse y huir nuevamente.
Aunque la adopción se realizó en el sector de la calle 106 con Suba, creen que el animal pudo desplazarse varios kilómetros debido al miedo y al desconocimiento de la ciudad.
Quienes lleguen a verlo o tengan información sobre su ubicación pueden comunicarse a los teléfonos 314 426 9002, 301 818 7020 o 314 339 5783. Sus rescatistas piden, si es posible, tomar una fotografía, compartir la ubicación exacta e intentar resguardarlo mientras llegan por él. También ofrecen recompensa por información que permita encontrarlo.