Al igual que las personas, los perros experimentan cambios a medida que envejecen, y es importante estar atentos a estas señales para brindarles el cuidado que necesitan.
Aunque el proceso de envejecimiento varía según la raza, el tamaño y el estado de salud de cada animal, los especialistas coinciden en que los primeros signos suelen aparecer a partir de los siete años en razas medianas y grandes, mientras que en las razas pequeñas pueden manifestarse un poco más tarde.
Reconocer estos cambios a tiempo permite adaptar sus cuidados y mejorar su calidad de vida. Estos son algunas de las principales manifestaciones.
Menor energía: Con el paso de los años, la energía disminuye, es posible que el animal ya no tenga la misma vitalidad que solía acompañarlo, por lo que es normal que prefiera pasar más tiempo descansando que corriendo, jugando y curioseando en el exterior.
Cambios en el apatito: Con el avance de los años, en los canes el apetito también puede cambiar. En algunos casos, los perros mayores pierden el interés en la comida o presentar problemas para masticar, especialmente cuando tienen problemas dentales.
Alteraciones en su temperamento: Cuando el perro enevejece su comportamiento también sufre cambios. Es común y natural que el peludo se vuelva más irritable o ansioso a medida que avanza en edad, o que tenga dificultades para dormir por la noche, un aspecto al que se le debe prestar atención.
Variaciones en el peso: Dada la reducción de la actividad física, el canino puede ganar peso o perder masa muscular como parte del proceso de envejecimiento, algo a lo que se debe prestar atención para que su salud no se deteriore.
Problemas dentales: el sarro, el mal aliento y la pérdida de piezas dentales son más frecuentes en perros de edad avanzada y es algo que no debe pasarse por alto.
¿Cómo ayudarlos a llevar una buena vejez?
De acuerdo con información de la marca Ringo, ante esos cambios es importante proporcionarles una dieta adecuada. Su alimentación debe contener nutrientes y vitaminas que necesitan para mantenerse saludables.
De igual forma, es esencial mantener a la mascota activa, aunque sea en menor medida. Paseos cortos y juegos suaves y menos frecuentes pueden ayudar a mantener sus músculos y articulaciones en buen estado, así como estimular su mente.
Las visitas regulares al veterinario son fundamentales, pues los perros mayores pueden ser más propensos a desarrollar problemas de salud como artritis, diabetes o enfermedades cardíacas, por lo que es importante validar cualquier cambio en las condiciones de salud.
Una recomendación más cuando el perro envejece es tratar de darle tiempo de calidad, pues esto resulta reconfortante tanto para su bienestar físico como emocional.