Los gatos han venido ganando espacio en los hogares debido, principalmente a su adaptabilidad a los nuevos estilos de vida. En estos tiempos en los que muchas personas habitan en espacios más reducidos, como apartamentos, y tienen rutinas o jornadas laborales extensas, la relativa independencia de los felinos resulta llamativa.
A diferencia de los perros, los felinos no requieren paseos diarios al aire libre y aprenden por instinto a usar su arenero desde pequeños, lo que los convierte en la mascota ideal para quienes buscan compañía, pero no tienen mucho tiempo para dedicarles.
Además, el profundo vínculo emocional que ofrecen ha derribado el mito de que son animales fríos o distantes. Los michis proporcionan una compañía constante y afectuosa, demostrando su empatía y cariño a través de ronroneos y roces, que se traducen en tranquilidad y calma.
Esta mezcla entre autonomía, ternura y apoyo psicológico, los ha posicionado no solo como mascotas convenientes, sino como miembros perfectos de los hogares.
Felinos únicos
No obstante, para muchas personas el color de su pelo es relevante a la hora de seleccionar un felino y el negro está lleno de supersticiones. Durante siglos, se han vinculado con mala suerte, brujería y fuerzas negativas. Sin embargo, detrás de su enigmático pelaje hay fascinantes explicaciones genéticas y biológicas que los convierten en animales únicos, resistentes y llenos de personalidad.
Cuenta la historia que durante la Edad Media eran quemados vivos y casi se vieron avocados a la desaparición. No obstante, de acuerdo con los expertos, el gato negro es el que presenta una mayor predisposición a ser tranquilo, tímido y muy cariñoso.
El portal Experto Animal indica que estos felinos son los más apegados al humano, los más proclives a desarrollar ansiedad por separación y los más empáticos. Precisamente, ese temperamento sensible y su manto misterioso los convierten en animales muy especiales.
Al respecto, Francisco Javier Carbajal Merchant, profesor de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y Claudia Edwards, profesora de asignatura en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, explicaron los secretos detrás de este color y los mitos que aún los rodean.
Edwards indica que este tono en el pelaje no tiene nada que ver con la mala o buena suerte. Es solo el reflejo de su genética, no de la maldad, mientras que Carbajal explica que en los gatos, la coloración se define principalmente por dos genes, el O y el B.
“Estos determinan la pigmentación del pelaje, y su expresión depende de si son dominantes o recesivos. En el caso de los gatos negros, predomina una alta cantidad de melanina, lo que no solo les da su color oscuro, sino que además les brinda una mayor protección frente a los rayos ultravioleta”, precisa en la revista global de la UNAM.
Un aspecto importante, de acuerdo con el especialista, es que los gatos negros tienen menos riesgo de desarrollar ciertas enfermedades en la piel, y sus mucosas como los párpados o la nariz suelen estar mejor protegidas del sol que las de los gatos con colores claros.