La Policía Nacional de Colombia ordenó la jubilación de las caninas Nika y Estrella tras cumplir su periodo de servicio en diferentes especialidades de seguridad pública.
Ambos animalitos finalizaron su ciclo operativo reglamentario dentro de la institución y pasaron al programa oficial Acoge un héroe de cuatro patas. La iniciativa busca transferir la custodia de los animales a familias de la sociedad civil.
La canina Nika se desempeñó durante su carrera en la especialidad de detección de sustancias ilícitas en el área metropolitana de Cúcuta.
Los registros oficiales de la Policía Nacional indican que los operativos liderados por Nika impidieron la distribución de más de 80.000 dosis de estupefacientes. Sus labores de control se concentraron en terminales de transporte y puntos fronterizos.
Trayectoria en operaciones antiexplosivos y funciones del sistema K9
Por su parte, Estrella, una canina de raza labrador, ejerció funciones técnicas como especialista en la localización de artefactos explosivos.
Los reportes de la institución señalan que Estrella cumplió misiones de prevención en zonas afectadas por el conflicto en los departamentos de Guaviare y Norte de Santander. Tras superar situaciones de riesgo en áreas rurales, la canina cumplió la edad límite para el trabajo de campo.
Las unidades caninas en el país reciben el nombre técnico de equipos K9 y operan bajo la modalidad de binomios, conformados por el animal y su guía policial.
El entrenamiento de estos ejemplares abarca el rastreo de divisas, el control de perímetros en manifestaciones públicas y la búsqueda de personas desaparecidas. Los procesos de adiestramiento se basan en el desarrollo de capacidades olfativas específicas.
El proceso de jubilación de las unidades de apoyo canino
El periodo de servicio activo de las unidades K9 de la Fuerza Pública se extiende de manera regular por un lapso de 6 a 10 años, según sus condiciones físicas.
Al cumplir este tiempo, los animales son pensionados formalmente y evaluados por el cuerpo de veterinarios de la institución antes de ser declarados aptos para la adopción. El proceso legal exige un estudio de seguridad de los adoptantes.
El programa institucional realiza el seguimiento de los caninos entregados para verificar las condiciones de habitabilidad y asistencia médica en sus nuevos entornos.
Además de las tareas operativas de control aduanero y disuasión, estos animales participan en sus etapas finales en actividades lúdicas de gestión comunitaria y terapia asistida. Las solicitudes de postulación se gestionan directamente ante las jefaturas de sanidad de la Policía.