Los perros han sido durante siglos fieles animales de compañía y cada día es más frecuente su presencia en los hogares. Estas mascotas se caracterizan por dar afecto y cariño a sus humanos, por lo que de forma permanente quieren estar a su lado.
No obstante, es muy importante educarlos correctamente para que aprendan normas y límites, lo que les permite tener un buen comportamiento, convivir armoniosamente con las personas y otros animales y evitar problemas de conducta.
Una de las prácticas que algunas personas adoptan se relaciona con el lugar en el que las mascotas duermen y en ocasiones es en su propia cama.
Para los expertos, dejar dormir o no el perro en la cama suele ser una decisión muy personal y en caso de que el dueño decida hacerlo, hay algunos aspectos que pueden considerarse como positivos, pero también otros que no lo son tanto, por lo que es clave tenerlos presentes.
Algunas bondades
Por un lado, se dice que dormir con un peludo canino puede ayudar a mejorar la calidad del sueño. National Geographic, refiere un estudio realizado por el Canisius College de Buffalo, en el que las participantes, en su mayoría mujeres, indicaron que los mejores compañeros de cama son los perros, seguidos de los humanos y, en tercer lugar, los gatos.
El motivo es que estos animales son percibidos como menos “disruptivos”, es decir, que tienden a estarse quietos cuando duermen y no molestar a su pareja de cama, a la vez que proporcionan una sensación de seguridad y compañía.
De igual forma, dormir con estas mascotas ayuda a fortalecer los vínculos afectivos. Un estudio realizado en Australia en 2021 mostró que las personas que duermen con su perro suelen sentir un vínculo más estrecho, que se ve reflejado en el día a día.
Un beneficio más se relaciona con la salud mental. Raj Dasgupta, profesor de medicina clínica en la Universidad del Sur de California, citado por National Geographic afirma que “la gente con depresión o ansiedad puede beneficiarse de tener a su mascota en la cama, ya que hace las veces de cojín o de manta y es una criatura a la que pueden abrazar, lo cual rebaja los niveles de ansiedad”.
No obstante, también hay que prestar atención a ciertos aspectos que pueden resultar inconvenientes y el portal especializado Experto Animal señala algunos de ellos.
- Pelos en la cama: uno de los riesgos de el canino duerma en la cama de su humano, es que esta se llenará de pelos, algo que higiénicamente no es agradable.
- Suciedad: los perros son animales que juegan y se restriegan en el piso y por más que se haga aseo permanente al peludo, es posible que algo de suciedad se cuele entre las sábanas.
- Parásitos: entre los parásitos externos más conocidos de los perros se conocen las pulgas, las garrapatas y los ácaros. Es importante que el perro esté bien desparasitado para que no haya ningún peligro de salud.
- Movimientos y ruidos: los perros también sueñan, por lo que es normal que se muevan o cambien de lugar en la cama para poder dormir bien.