Uno de los grandes desafíos que enfrentan las personas que tienen animales de compañía en su casa es saber cómo cuidarlos de manera adecuada desde que son cachorros.

Tanto los perros como los gatos merecen un cuidado especial para evitar afectaciones a su salud, y entre las recomendaciones médicas es muy común escuchar que no se les debe dar otro tipo de leche diferente a la materna, pero pocos conocen el origen de este consejo.

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Según el médico veterinario y zootecnista Daniel Herrera, las crías deberían recibir leche de su madre durante las primeras ocho semanas o 45 días como mínimo. Sin embargo, cuando son “destetados” de manera temprana hay quienes optan por darles otro tipo de leche, por ejemplo de vaca, sin saber las posibles afectaciones a su salud.

“Los perros no deben tomar leche de vaca porque les puede causar problemas gastrointestinales, como diarreas y vómitos. Son intolerantes a esa leche, entonces se debe hacer uso de un lactoreemplazador si están en una edad muy temprana para empezar el consumo de concentrado”, explicó Herrera.

Razón por la que no debería darle leche a su gato. Foto: Semana

También comentó que los perros suelen ser más sensibles, por eso les genera esos malestares, pero también se debe evitar en los gatos, pues no es equivalente a la leche materna y las reacciones pueden variar en cada animal.

“Cada individuo es diferente de otro y pueden tener diferentes reacciones; los perros son más sensibles. Los gatos, se supone que podrían ser más tolerantes, pero lo mejor es evitar otras leches”, añadió.

Lo recomendable es un lactoreemplazador teniendo en cuenta la raza y la edad del animal, pues son especies diferentes, al igual que sus requerimientos nutricionales.

Razón por la que los perros no deberían tomar otro tipo de leche. Foto: Semana

El médico veterinario añadió que los perros y gatos dejan de lactar de la madre cuando les empiezan a salir los dientes porque lastiman las mamas de la madre y en ese momento ya pueden ingerir otro tipo de alimentos, preferiblemente en forma de papilla para evitar ahogamientos.

Este un proceso natural de ambas especies, que no debería ser intervenido pues podría causar consecuencias mayores para estos animales.

Por último, tenga en cuenta que al momento de adquirir un lactoreemplazador es aconsejable que contenga vitaminas, proteínas, minerales y grasas necesarias, para la buena alimentación y bienestar de su compañero de cuatro patas.