Guerra, la perrita que se hizo viral hace unos meses por ayudar y atender en una tienda en Antioquia, volvió a conquistar las redes sociales, luego de que se uniera a labores de voluntariado en un centro de acopio, donde contribuye con la organización y entrega de ayudas para las personas afectadas por el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto.
La canina, una pastora belga malinois, se dio a conocer atendiendo clientes y entregándoles productos en un supermercado en el municipio de Marinilla y por esos días se dedica a ser colaboradora en la entrega de mercados para quienes más lo necesitan.
Guerra tiene unas características muy particulares, pues hasta les contesta con ladridos a los clientes y ahora su inteligencia y obediencia tampoco pasan desapercibidas, mientras hace presencia junto con sus dueños en El Cairo, municipio del Valle del Cauca. Allí estuvo junto a la fundación Manos Unidas Para Todos apoyando la preparación de ayudas para los damnificados y haciendo entrega de las mismas.
Por unos momentos, la peludita dejó atrás la tienda y cambió su habitual rutina por una misión más especial: poner su obediencia, energía y carisma al servicio de quienes más lo necesitan.
En las imágenes compartidas a través de redes sociales, se aprecia a la perrita siguiendo instrucciones de los voluntarios. En una de las escenas, una persona le indica “Vaya traiga atún” y Guerra cumple la orden, mientras quienes participan en la jornada registran el momento y admiran la labor que realiza.
La fama de Guerra
Guerra se convirtió en una sensación en redes sociales gracias a su particular capacidad para seguir instrucciones y reconocer objetos. Junto a su cuidador, Santiago Lopera, la perrita protagoniza videos en los que demuestra habilidades poco comunes para una mascota, como buscar herramientas, identificar productos y realizar diferentes tareas cotidianas.
Su popularidad fue en aumento debido a los videos en los que aparece atendiendo una tienda en Marinilla. Allí, siguiendo las indicaciones de su cuidador, entrega productos a los clientes y participa en algunas de las labores del establecimiento.
Estas escenas, que combinan entrenamiento, entretenimiento y la vida cotidiana de la comunidad, han convertido a la perrita en un personaje reconocido en redes y han hecho que cada nueva actividad en la que participa despierte nuevamente el interés de los internautas.