Los perros son considerados animales relevantes para la humanidad, debido a la estrecha relación que han mantenido con las personas durante miles de años. Además de ser compañeros y mascotas, han desempeñado funciones esenciales como el pastoreo, la caza, la protección de hogares, el apoyo en labores de rescate, entre muchas otras.

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Su importancia también radica en el impacto positivo que tienen en el bienestar humano. Diversos estudios han demostrado que la convivencia con estos animales puede contribuir a reducir el estrés, fomentar la actividad física, combatir la soledad y fortalecer la salud emocional.

Pensando en su propio bienestar, es clave adoptar estrategias y medidas para ampliar su expectativa de vida saludable.

Se dice que Japón es uno de los países donde los perros y gatos alcanzan una mayor esperanza de vida. Según la Japan Pet Food Association, los canes en este país viven en promedio 14,3 años, mientras que los gatos alcanzan los 15,6 años, datos que superan los promedios internacionales, que indican que los perros suelen vivir entre 10 y 13 años, y los gatos entre 12 y 14 años.

Las políticas públicas y otros factores ayudan a que los perros vivan más años. Foto: Getty Images

De acuerdo con los expertos, esta longevidad no se debe específicamente a factores genéticos, sino a una combinación de elementos relacionados con el acceso a la salud, la alimentación y la cultura social.

Además, este país asiático dispone de una red extensa de clínicas veterinarias especializadas, donde la medicina preventiva es parte fundamental del cuidado de las mascotas. A esto se suma que las regulaciones sobre alimentos para animales garantizan dietas balanceadas, adaptadas a cada etapa de vida.

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De igual forma, la esterilización es una práctica ampliamente extendida, lo que reduce la incidencia de enfermedades graves. Además, la mayoría de las mascotas en Japón vive dentro de casa, lo cual previene que enfrenten los riesgos del exterior.

Ese país se ha convertido en un ejemplo de cómo la combinación de políticas públicas, responsabilidad ciudadana y acceso médico puede mejorar significativamente la calidad y la esperanza de vida de los animales de compañía.

¿Qué pasa en Colombia?

En Colombia, las condiciones son diferentes. Mejorar la esperanza de vida de los caninos requiere fortalecer el acceso a la medicina veterinaria preventiva, ampliar los programas de esterilización y control de natalidad, y reducir las barreras económicas que dificultan una atención adecuada.

La esperanza de vida de un perro depende de diversos factores y de los cuidados que se le brinden.

Si bien cada día hay mayor conciencia sobre el bienestar animal, muchos perros aún no cuentan con vacunación completa, desparasitación periódica, controles veterinarios regulares o diagnósticos tempranos de enfermedades, especialmente durante la etapa adulta y de vejez.

Entre los principales factores que limitan la longevidad canina en el país están la alimentación de baja calidad por los altos costos de productos especializados, el abandono y la presencia de perros en situación de calle, donde enfrentan enfermedades, accidentes y maltrato.

Aunque existen iniciativas de esterilización impulsadas por diversas entidades y fundaciones, además de algunos programas públicos, se necesitan más jornadas gratuitas y permanentes, especialmente en zonas rurales y municipios pequeños, para garantizar una mejor calidad de vida a los animales.