Los perros han sido desde la antigüedad animales muy relacionados con el hombre, pero con el paso del tiempo, su compañía se ha vuelto más frecuente por diversas razones físicas, emocionales y sociales.
Desde el punto de vista físico, estas mascotas fomentan la actividad diaria, ya que necesitan paseos y juegos, lo que ayuda a sus dueños a mantenerse en movimiento y mejorar la salud cardiovascular; y en el aspecto emocional y social, los canes ofrecen compañía incondicional, lo que combate la soledad y mejora la salud mental, especialmente en personas mayores o que viven solas.
Ese acompañamiento ha llevado a que se hagan diversas investigaciones científicas que han evidenciado que los beneficios de tener perro son múltiples. Según The Times, convivir con estos animales aporta ventajas específicas para el corazón, el estado de ánimo y las relaciones sociales, con resultados comprobados en Canadá, Reino Unido, Italia y Japón.
Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, los estudios en torno a los beneficios de las mascotas han demostrado que la interacción con ellas disminuye los niveles de cortisol, hormona relacionada con el estrés, y disminuye la presión arterial, por ejemplo.
De igual forma, otras investigaciones han descubierto que los animales pueden reducir la soledad, aumentar los sentimientos de apoyo social y mejorar su estado de ánimo. Estos son siete de los beneficios de tener un perro en casa.
Actividad física y menor peso: Uno de los efectos directos de tener un perro es la mayor actividad física cotidiana. El portal Psicología y Mente refiere un estudio de la Universidad de Catania en el cual se concluyó que los propietarios de perros pesan, en promedio, alrededor de un kilo menos que quienes no tienen estas mascotas.
Vida social más activa: Salir a pasear con el perro no es solo una buena oportunidad para perder peso y disfrutar de una mayor salud cardiovascular gracias al ejercicio físico, sino que abre posibilidades para conocer a gente nueva y establecer relaciones sociales.
Mejor salud cardiovascular: Los perros ayudan a mejorar la salud cardiovascular no solo por hacer ejercicio, sino porque el simple hecho de acariciar a un perro reduce la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Una investigación realizada en China encontró que los dueños de los perros tienen los niveles de colesterol más bajos y más probabilidades de sobrevivir a un ataque al corazón.
Menores niveles de estrés: Diversos estudios han demostrado que los perros disminuyen los niveles de estrés. Acariciar a tu perro, jugar con él o el simple hecho de notar su cariño puede reducir tu nivel de estrés diariamente. La ciencia muestra que tener un perro reduce la hormona relacionada con el estrés: el cortisol.
Generan sentido de responsabilidad: Convivir con un perro genera gran responsabilidad. Por eso, tener un can como animal de compañía puede hacer aprender grandes lecciones de la vida. Hay que alimentarlos, sacarlos a hacer sus necesidades, educarlos y acompañarlos, entre muchas otras responsabilidades.
Mejora del sistema inmunitario: Se dice que la exposición a mascotas estimula el desarrollo del sistema inmunitario, lo cual ayuda a prevenir enfermedades.
Compañía: Por último, las mascotas son muy compañeras y fieles, y su amor es incondicional, lo cual puede mejorar la sensación de bienestar y felicidad en general, sintiéndose acompañado.