Los gatos son animales exploradores y cazadores a los que les gusta llevar a cabo actividades diferentes y con frecuencia quieren escapar de casa, y es allí cuando surge la duda de si es bueno o no dejarlos que exploren el exterior.
Por un lado, está el deseo de que el compañero peludo viva experiencias enriquecedoras, pero por otro, los posibles peligros y la exposición a enfermedades pueden ser motivo de preocupación.
Ante esta realidad, lo más recomendable es no dejarlos salir. El sitio web especializado Tienda Animal, indica que las salidas pueden poner al animal en contacto con enfermedades como la leucemia felina (FeLV) o el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV). Además, es fácil que vuelva a casa con pulgas, garrapatas o lombrices.
Frente a este tema, una investigación realizada por científicos de la University of British Columbia reveló que los gatos domésticos que salen al exterior sin supervisión pueden portar enfermedades infecciosas en niveles similares a los de los felinos salvajes, a pesar de que cuenten con cuidados veterinarios, alimentación constante y un hogar.
En estudio, publicado en la revista científica PLOS Pathogens, los expertos detectaron 124 tipos de patógenos, de los cuales cerca de 100 tienen capacidad de transmitirse a los seres humanos.
Amy Wilson, autora principal del trabajo, profesora adjunta de ciencias forestales y veterinaria de la universidad canadiense, explicó que el equipo esperaba encontrar mayores riesgos de infección en los gatos callejeros o salvajes. Sin embargo, uno de los hallazgos fue que los felinos domésticos con acceso al exterior presentaban niveles de contagio muy similares.
Grandes riesgos
Según los investigadores, muchos gatos domésticos recorren libremente espacios exteriores y pueden actuar como puente entre la fauna silvestre y las personas.
En el informe también se establece que estos felinos son cazadores natos, especialmente pequeños animales, que suelen ser portadores de enfermedades. Además, los dueños solo llegan a observar una pequeña parte de las presas capturadas por sus mascotas, por lo que muchas veces desconocen el nivel de exposición que tienen los animales a posibles infecciones.
Adicionalmente, el análisis referido por el sitio web Animals Health de España, indica que el acceso al exterior sin supervisión no es esencial para el bienestar de los felinos ni para el vínculo entre humanos y animales, por lo que lo mejor es evitarlo.
Los científicos también indican que las vacunas y la desparasitación por sí solas no son suficientes, puesto que no combaten muchos patógenos potenciales, razón por la cual los michis pueden exponerse a diversas afecciones que incluso pueden ser contagiosas.
Entre los patógenos se incluyen agentes como Toxoplasma gondii, lombrices intestinales, Bartonella (la bacteria causante de la enfermedad por arañazo de gato) y Leptospira.
Como si fuera poco, el estudio señala que cuando los gatos infectados defecan en áreas públicas, el riesgo se extiende más allá de los propietarios.