Antioquia es considerada la cuna del uribismo, la fuerza política detrás de la campaña presidencial de Paloma Valencia. Históricamente, este departamento ha sido el principal músculo electoral del Centro Democrático, y su buen rendimiento está pendiendo de un hilo por cuenta de la expansión de la candidatura de Abelardo de la Espriella, según fuentes consultadas por SEMANA en ambas campañas.

Abelardo de la Espriella (63 %) y Paloma Valencia (28 %): así están las apuestas en Polymarket sobre quién pasará a la segunda vuelta

El uribismo está reforzando su mensaje en los 125 municipios, de la mano de alcaldes, concejales y diputados. Al mismo tiempo, los integrantes del movimiento del Tigre lo desafían con el respaldo de Creemos, la estructura del alcalde Federico Gutiérrez que se inclinó por De la Espriella, y de sectores disidentes del Centro Democrático, distanciados de Valencia tras el aterrizaje de Juan Daniel Oviedo y las dudas sembradas sobre el proceso interno que terminó con el triunfo de Paloma.