Fuentes de inteligencia le revelaron a SEMANA que varios de los llamados capos invisibles y poderosos testaferros del Clan del Golfo y de las disidencias de las Farc han ido saliendo poco a poco del país para refugiarse en Panamá.
La estampida de narcos, al parecer, se habría originado tras la victoria de Abelardo De La Espriella, quien promete mano dura para los bandidos y, además, les dio un ultimátum a fin de que se sometan a la justicia en 30 días. Con la salida de los capos, las autoridades también han detectado millonarios movimientos de dinero hacia el exterior.