El presidente de la Cámara de Representantes, Julián López, renunció al Partido de la U e hizo pública la carta que remitió a la colectividad. Entre tantas cosas, lanzó críticas por el rumbo que ha tomado la organización y anticipó que su dimisión no afecta su permanencia en el Congreso.
En la misiva, él contó que llegó a la U con la convicción de que la política es un arte fundado en la deliberación crítica, el debate abierto y la libertad: “Hoy, debo admitir que esa visión ha sido desplazada por prácticas internas que confunden el disenso y la crítica con amenazas”.
El representante ha levantado su voz de protesta por las decisiones que han tomado dentro del partido político que lo han afectado, y el supuesto papel que estaría jugando en ellas la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, a quien ha criticado fuertemente.
La versión de López es que esta colectividad invoca la unidad, pero que se estaría confundiendo con “unanimidad”: “La verdadera unidad se construye mediante el diálogo y la diversidad. Cuando la diferencia deja de considerarse una riqueza y pasa a verse como una amenaza, la política pierde su esencia de conversación pública y se convierte en una gestión de obediencias”.
Por esa razón, dio un paso al costado, pero no se irá del Legislativo: “Quiero advertir que esta renuncia no constituye, en modo alguno, una renuncia a mis causas ni a la responsabilidad que los vallecaucanos depositaron en mí. Es, por el contrario, una proclamación de fidelidad y respeto hacia esos electores y hacia la democracia misma”.