Indumil fue objeto de duros cuestionamientos por contrataciones y proyectos que parecían tan ambiciosos y terminaron en un derroche innecesario de recursos públicos que generaron duros cuestionamientos.
Pusieron en marcha el diseño y fabricación del fusil Jaguar, que no quedó en nada y a pesar de los reparos al porte de armas en el gobierno de Gustavo Petro, lanzaron un outlet para la compra de armas.
Con la entrada del nuevo gobierno el reto es mayor, no solo recuperar la credibilidad de la industria militar, sino generar las alianzas que requiere el sector para volver a ser la empresa estatal, de la defensa, que siempre fue orgullo en la fuerzas militares y de Policía. Para esa misión designaron a Lucas Eduardo Ariza.
Ariza fue nombrado, mediante decreto del Ministerio de Defensa, como el nuevo presidente de Industria Militar (Indumil) en Colombia y asume el cargo con la firma del mismo decreto, fechado este 29 de septiembre.
A partir de la fecha Lucas Eduardo Ariza asume como presidente de Indumil con los retos y compromisos que quedaron en mora durante los últimos cuatro años y que tantas críticas provocaron al interior de la fuerza pública.