“El jardín es un lugar cerrado y a la vez un lugar abierto” con esta frase el historiador de italiano expresa la manera en la que percibe estos espacios naturales que han estado presentes en la vida del ser humano a lo largo de la historia.
Martella explica que la idea de jardín nace en Persia varios siglos antes de Cristo. Cuando las personas encontraban plantas exóticas y especiales las llevaban a sus jardines, y las plantaban allí para tenerlas en sus lugares cerrados.
Marco Martella comenta que este ideal inicial de los jardines era el que se tenía como una imagen idealizada del mundo, como estar en “presencia de los más bello en un solo lugar”.
Etimológicamente hablando, Marco Martella explica que el término proviene de los persas, pasando por el griego hasta llegar a las lenguas romances. Esta etimología, según el historiador, menciona que estos espacios significan que está cerrado, aislado, circunscrito y que ofrece lo mejor que se puede tener ahí adentro.
El libro “Mundos pequeños, mundos perfectos” trata temas como lo que los seres humanos crean con respecto a estos espacios naturales. Por ejemplo, una pequeña huerta puede reflejar lo que Martella plantea como jardín: un lugar perfecto, cerrado, pequeño, habitable y que al mismo tiempo crea esa dimensión entre lo cerrado y abierto.
Para Marco Martella los jardines han estado presentes a lo largo de su vida. El primer acercamiento que tuvo fue con el jardín de la infancia. Ese que recuerda a la familia y las memorias de aquellos tiempos. Por otro lado, son el reflejo de la pasión que lo llevó a convertirse en historiador de jardines.
Esta fijación profunda, filosófica y hasta espiritual que tiene Martella por el jardín surgió hace diez años cuando estaba restaurando un jardín del año 1700 en París. El escritor describe aquel jardín como un lugar “muy romántico, selvático e inspirador”. Estando allí empezó a pensar de dónde venía esa fascinación y esa atracción que él llama “poesía del jardín’'.
Ese espacio le hizo vivir es una experiencia muy fuerte y profunda de la que surge la belleza. Esto no es visto desde el punto de vista arquitectónico sino de lo que va más allá. Ese jardín en el que estaba fue visitado por poetas, artistas, entre otros. Por esta razón, empieza a percibirlo desde un punto de vista espiritual.
El escritor expresa que “como visitantes a un jardín tenemos una relación única con el espacio”. Además, profundiza en que esta idea se puede comparar con una experiencia artística. Otra comparación que utiliza es cómo las personas pueden relacionarse con la música, aunque es general y todos la pueden escuchar, para cada persona se vuelve una experiencia particular.
Para Martella los jardines están en un nivel de experiencia y creatividad que lo lleva a plantear que “la jardinería es arte”. Pero también, en sus ideas expone que el jardín es un acto revolucionario. Para el historiador italiano el jardín “es un acto político, de resistencia, una manera de habitar la tierra”.
Este planteamiento lo explica diciendo que las personas al cambiar los valores de la actualidad y vivir en el jardín se crea o un acto de resistencias, es decir, vivir diferente en este mismo mundo.
Martella enfatiza en esta idea argumentando que “si vamos a los jardines que me gustan, los más naturales, los menos rígidos y controlados en donde la naturaleza es libre. Se puede ver una diferencia de relación de cómo vivo yo y como la naturaleza puede ser un acto de resistencia”.
El jardín, según Marco Martella, también puede ser como un laboratorio. Un espacio natural del que las personas crean una forma de ser y habitar la tierra. Además, en la actualidad se están creando responsables e innovadoras formas de cultivar. La idea del escritor plantea nuevas formas de relacionarse con el jardín y el mundo externo a él.
Finalmente, el historiador de jardines visualiza los jardines como refugios, recordando las dos dimensiones de que el jardín es a la vez un lugar cerrado y un lugar abierto, es un espacio en donde sentirse seguro para actuar,crear y distanciarse del mundo que estás externo, pero a la vez es un acto político es un lugar donde se impone una postura ante él.