El 20 de agosto se estrena Ayuno y cenizas, un documental en el que cuatro jóvenes comparten experiencias mientras ensayan y llevan a escena Edipo Rey, un clásico del teatro que ha trascendido a través de los siglos.
En el cine documental la oralidad es una forma de registrar la cotidianidad de un lugar y de los seres humanos que lo habitan. En Ayuno y Cenizas, el testimonio es voz y relato, pero también es imagen: manos, rostros, gestos, calles, arquitectura, una forma de vivir la ciudad. Mientras los protagonistas comparten sus experiencias de vida, algunas de ellas marcadas por la droga, paralelamente interpretan el drama de Edipo Rey, de tal manera que se entrecruzan los relatos del barrio con enigmas, esfinges, oráculos, designios, crímenes y pasiones -encendidas por el artificio del teatro-, para revelar que la pugna entre voluntad y destino sigue atravesando los cuestionamientos humanos vitales y las percepciones que le dan sentido al día a día.
La desgracia de Edipo es descubrir que toda convicción puede derrumbarse porque nadie controla la verdad: su heroísmo es aceptar la incertidumbre y el error como parte fundamental de la existencia. Ayuno y cenizas recurre a la mezcla de lenguajes para observar y escuchar a Fabián, Andrés, Dairon y Daisson hablar de las calles y su experiencia con el bazuco. Cuatro retratos cercanos que se apartan de los prejuicios y de las miradas ajenas o endurecidas frente al tema. Se trata de una película sobre las dificultades inesperadas que cualquier familia puede llegar a enfrentar, recordándonos que, ni en la antigüedad, ni el presente, nadie está exento a un cambio de fortuna.
El barrio tiene un lugar esencial en la filmografía de Rodrigo Dimaté y María Jimena Barreto, cineastas de Quo Cine, quienes desde hace más de una década han emprendido procesos de creación con artistas de diferentes localidades de Bogotá. De estos intercambios nació la idea de conformar un grupo de teatro con raperos y hallar en los héroes clásicos un espejo de las realidades diarias de una ciudad.
Con el estreno este 20 de agosto de Ayuno y cenizas se completa una sinfonía urbana iniciada con Tres lunas nuevas, película que hizo su aparición en salas hace apenas un año. Dos obras que proponen un recorrido por la diversidad de los parajes bogotanos y por las ilusiones y desengaños de los jóvenes.
Las ciudades colombianas viene encontrando su lugar en el cine nacional. La gran cantidad de obras y la diversidad de visiones invitan al espectador a fijarse en detalles, gestos, situaciones y sentimientos que determinan la realidad próxima. En este cine emerge toda la vida que se pasa por alto en el afán de los días y la indiferencia. El trabajo de Quo Cine ha contribuido a ampliar una mirada más sensible hacia el barrio y la manera de relacionarse en medio del trajín, el ruido y la violencia.
Como parte de las actividades de lanzamiento se podrá ver en las salas de cine la mayor parte de los trabajos de Quo Cine. Además del estreno nacional de Ayuno y cenizas que estará en salas de Bogotá, Cali, Medellín, Pereira, Manizales, Tunja, Sogamoso, Yopal, Barranquilla, entre otras, habrá nuevas proyecciones de Tres lunas nuevas y de una antología de cortometrajes titulada Asuntos sobre anomalías y fantasmas.
*Mayor información acerca de fechas y horarios a nivel nacional en @dantacine.