Aunque Matt Damon es actualmente, uno de los actores con mayor reconocimiento en Holllywood y la industria del cine, su historia con los Premios Óscar tiene un detalle que todavía genera conversación entre sus millones de admiradores, pues a pesar de haber protagonizado algunas de las películas más recordadas de las últimas décadas, el artista solo ha ganado una estatuilla de la Academia, y no precisamente por su trabajo frente a las cámaras.
Pese a que ha sido nominado como actor en tres ocasiones, en ninguna de ellas logró quedarse con el premio y el reconocimiento que recibió en el año 1998 se le atribuye a el guion de El indomable Will Hunting, el cual escribió junto a su amigo y colega, Ben Affleck.
Si bien, Damon ha dejado en claro que para él, lo más importante es la historia de la cada uno de sus personajes y el proceso de interpretación que selecciona para darles vida, también ha compartido su opinión con respecto a los premios y galadornes del mundo del espectáculo.
Según ha dejado saber, el actor considera que pudo haber tenido mayor reconocimiento por parte de la Academia, específicamene con su interpretación en En honor a la verdad Courage Under Fire, una película estrenada en 1996, donde compartió escenas con Denzel Washington y Meg Ryan.
“En realidad, creo que por mi actuación en En honor a la verdad me merecía al menos una nominación al Oscar, pero uno no hace películas pensando que va a recibir una nominación o ganar un premio. Las haces basándote en tu intuición. ¿Es la película una buena obra en el guion? ¿Crees que se adaptará bien a la pantalla?”, comentó el actor.
En la película, Damon interpretó a Andrew Ilario, un soldado que lucha contra una fuerte adicción mientras carga con las secuelas psicológicas de la guerra. Aunque su papel no ocupaba el centro de la historia, su interpretación logró destacar por la crudeza con la que retrató el deterioro físico y emocional del personaje.
Para construir esa imagen en pantalla, el actor tomó la decisión de someterse a una drástica transformación física, en donde perdió más de 20 kilos para reflejar el estado del veterano, una preparación que hoy sigue siendo recordada como una de las más extremas de su carrera.
Las escenas en las que debía aparecer con ese aspecto demacrado, además, fueron filmadas en un periodo muy corto de tiempo, lo que ha sido aplaudido durante años por sus seguidores en el entorno digital.