El partido entre Santa Fe y América de Cali tuvo una mancha gigante que vuelve a entristecer el fútbol colombiano y tuvo que ser suspendido por unos minutos luego de que se presentaran fuertes disturbios entre los hinchas de ambos equipos en el estadio El Campín de la ciudad de Bogotá.

La decisión de las autoridades tras la batalla campal entre barristas de Santa Fe y América
Batalla campal entre hinchas de Santa Fe y América en el estadio El Campín; partido fue detenido

El clásico de rojos se dañó por culpa de un puñado de barristas que intentaron robar una bandera. Estos barristas, supuestamente de América de Cali, comenzaron la trifulca debido a que, presuntamente, querían robarse un trapo de las barras de Santa Fe, lo que desató el enfrentamiento en las gradas en la zona de oriental alta.

Los aficionados aumentaron el protagonismo con actos de violencia en las tribunas tras conocerse la supuesta acción de la hinchada visitante, afectando el normal desarrollo del encuentro, que avanzaba con varias opciones y calidad táctica en el 0-0.

Los barristas omitieron las consecuencias que se podrían desencadenar y se centraron en la pelea. Ante el riesgo para jugadores, árbitros y asistentes, el juez central decidió detener el compromiso de manera inmediata mientras se intentaba reestablecer el orden y las condiciones de seguridad.

El encuentro se reanudó y el alcalde Carlos Fernando Galán ya dio las primeras instrucciones. Según los periodistas oficiales de transmisión oficial de televisión y lo que dijeron las autoridades en El Campín, es que “sí hay garantías” para continuar con las acciones del partido. Controvertido veredicto, sobre todo, por la batalla campal vista en el escenario deportivo.

Galán dio las primeras instrucciones

El alcalde Carlos Fernando Galán prometió que el caso no quedará impune y que llegarán hasta las últimas consecuencias de los actos vandálicos, pues insistió en que El Campín debe ser un escenario de fiesta y de fútbol, más no de enfrentamientos entre barras.

Seguramente, América de Cali será fuertemente castigado debido a los enfrentamientos y cuando se planeaba que usaran El Campín como la sede de local tras los daños en el Pascual Guerrero por el terremoto, eso parece que no se llevará a cabo, o se podrían analizar, pero la medida alternativa sería jugar a puerta cerrada.

Por si fuera poco, los hinchas de Santa Fe también serían castigados, más que todo la barra que habitualmente se ubica en la gradería sur. Todo esto sucede apenas 24 horas después del partido benéfico por los damnificados del terremoto, que reunió a los ídolos de la Selección Colombia, en El Campín.