En la nómina de Independiente Santa Fe 2016-II estaba el argentino Jonathan Gómez. Fue clave para que, en ese semestre, el Cardenal ganara la novena estrella de su historia.
Gómez descrestó al FPC, no solo por los títulos con Santa Fe, sino también por sus desempeños en el campo. Además, antes de jugar con el cuadro capitalino, prestó sus servicios al Deportivo Pasto.
Hoy, en pleno mes de agosto de 2026, Jonathan Gómez se encuentra sin equipo. Su último club fue Sarmiento, en Argentina, y ahora duda de volver a jugar en el deporte balompié debido a un problema de ludopatía.
Gómez relató, en diálogo con MargaTV en YouTube, que el problema empezó con una deuda de 50 mil dólares en una plataforma de casino, la misma que sería de dudosa procedencia. Consecuencia de ello, el futbolista hizo una presentación judicial donde denunció amenazas y extorsiones por parte de los organizadores del casino clandestino.
Todo empeoró cuando a Gómez lo hicieron subir a un vehículo para firmar pagarés por una suma mucho más alta que la deuda original de 50 mil dólares.
Jonathan reconoce su problema de ludopatía, señala que lo está trabajando hasta con medicamentos, y que su familia está al tanto de lo que le ocurre, por lo que es su pilar fundamental.
Jonathan Gómez: “Lo perdí todo”
“Yo siento que el fiscal, en ningún momento, quiso tomar la causa como tal. Jamás nombró el juego clandestino, jamás nombró las amenazas, jamás tomó los teléfonos de ellos, o el mío, para ver las conversaciones”, reza un fragmento de la entrevista referenciada.
“Tuve mucho miedo. De hecho, perdí todo, yo perdí todo. Estoy en un proceso con mi familia, en el cual no sé si podré volver a jugar al fútbol, que es lo que más me gusta. No sé si el día de mañana la gente va a confiar en mí, va a querer que yo trabaje por todo esto”, añadió.
Finalmente, por la misma línea, sentenció: “Son muchas cosas que perdí. No es solamente el dinero, es todo. No juego hace cuatro meses (…) me estoy tratando terapéuticamente. Mi mujer me controla el teléfono en casa. Estoy medicado (por la ansiedad que le produce)”.