A pesar de los reclamos del banquillo local, el árbitro João Pinheiro no sancionó penal a favor del Bayern Múnich por una mano de su compatriota João Neves a los 30 minutos del partido de vuelta por la semifinal de la Champions League.
Vitinha rechazó dentro del área y la pelota pegó claramente en la mano de Neves, que se quedó en silencio mientras los jugadores del Bayern pedían la pena máxima.
Pinheiro detuvo el juego mientras la posible infracción era revisada en el VAR; sin embargo, no hubo llamado para una respectiva revisión en el campo de juego.
Incrédulo por la decisión tomada, el técnico Vincent Kompany reclamó al cuarto árbitro y mostró su molestia por lo que para él era una jugada clara de penal a favor del Bayern, que para ese momento ya perdía 1-0 en condición de local.
Otra polémica: la presunta mano de Nuno Mendes
Antes del escándalo por el presunto penal no pitado al Bayern Múnich, sobre los 28′, hubo otra acción de juego que se llevó todos los focos. Una toma, en la transmisión oficial del evento, mostró una supuesta mano de Nuno Mendes que pudo significar amarilla.
La redes sociales se volcaron en comentarios al respecto, volviendo a señalar al árbitro del partido, João Pinheiro, como polémico en su determinación de no cobrar absolutamente nada.
Toma aún más significado la situación debido a que si Pinheiro cobraba como amarilla la falta, hubiera significado la segunda amonestación para Nuno Mendes y, por lo tanto, expulsión. Esto pudiese haber cambiado el rumbo del partido.
El primer tiempo fue para PSG
Lo cierto es que Bayern Múnich tampoco pudo concretar ninguna de las acciones de gol que tuvo, y por eso se fueron al descanso con PSG ganando 1-0 en un Allianz Arena que de a ratos se quedaba en silencio.
A pesar de que Bayern fue el que propuso, en busca de un empate que lo sacara del fondo, PSG no lo dejó de intentar. Su portero, Manuel Neuer, se vistió de héroe en numerosos momentos. Con 40 años, el guardameta alemán demuestra que sigue en nivel élite.
Respecto a Luis Díaz, el colombiano fue desequilibrante en varios tramos de la primera parte; intentando desbordar por la banda, cortando hacia el centro y hasta rematando al arco, aunque careció de puntería.
Quien no estuvo fino, al menos en los primeros 45′, fue Michael Olise. Desacertó varios pases, mientras sus compañeros, incluido Harry Kane, esperaban una mejor actuación que les beneficiara de cara al pórtico parisino.