La selección de Irán llegó este domingo, 7 de junio, a México para establecer su campo base en Tijuana, de cara a un Mundial de fútbol complicado por la guerra con Estados Unidos, que se niega a recibir a algunos miembros del cuerpo técnico y directivo en los partidos previstos allí.
El avión del Team Melli aterrizó en el aeropuerto de Tijuana a altas horas de la mañana.
Tras meses de incertidumbre sobre su participación, la selección iraní será el foco político de este Mundial en Norteamérica ya que nunca antes una nación participante en el torneo había estado en guerra con un país anfitrión.
Los jugadores y el cuerpo técnico aterrizaron en un aeropuerto fuertemente vigilado, patrullado por soldados de la Guardia Nacional mexicana, donde los esperaba un pequeño grupo de aficionados que enarbolaban banderas iraníes.
El equipo, que debe disputar dos partidos en Los Ángeles y uno en Seattle durante la fase de grupos, competirá en condiciones sumamente inusuales.
A poco más de una semana para la entrada en liza de Irán, las condiciones de entrada y salida en Estados Unidos siguen siendo una incertidumbre, y varias instituciones del país persa han mencionado medidas diferentes.
La administración estadounidense ha concedido visados a los jugadores, pero no a todos los miembros del cuerpo técnico.
Cerca de unas 15 personas recibieron una negativa, entre ellos el presidente de la Federación iraní, Mehdi Taj, que sirvió en los Guardianes de la Revolución, una organización considerada terrorista por Washington.
En este Mundial organizado de forma conjunta por Estados Unidos, México y Canadá, el equipo asiático debe disputar su primer encuentro el 15 de junio en Los Ángeles.
Si bien han logrado obtener visados, el embajador iraní en México declaró el sábado en una rueda de prensa desde el campamento base de Tijuana que su selección solo podrá entrar y salir de Estados Unidos “el mismo día” de sus partidos.
Sin embargo, el portavoz de la Federación de Fútbol de Irán (FFIRI) había afirmado previamente que los jugadores llegarían a Estados Unidos el día antes de su primer partido y dos días antes de los otros dos encuentros.
Y el domingo, el presidente de la FFIRI, Mehdi Taj, mencionó en la televisión iraní que la selección tenía derecho a entrar en Estados Unidos la víspera de los partidos.
“¿En qué lugar del mundo una selección nacional está solo autorizada por el país anfitrión a entrar la víspera de sus partidos?”, protestó Taj, quien según varios medios iraníes, es uno de los quince miembros de la delegación cuyo visado ha sido rechazado por Estados Unidos.
Ni el país norteamericano ni la Fifa se han manifestado sobre este asunto. Unas restricciones que han lamentado en Tijuana varios aficionados al fútbol.