En la previa del Campeonato del Mundo, el árbitro somalí, Omar Artan, estuvo en la palestra tras la polémica decisión por parte de los Estados Unidos de no permitirle el ingreso al país y así, perder la oportunidad de dirigir, por primera vez, en una cita orbital.
Millones de personas en todo el mundo se solidarizaron con el juez y criticaron, de forma vehemente, el accionar, tanto de la nación anfitriona como de la Fifa. Una de las entidades que se pronunció con hechos sobre el asunto fue la Uefa, que tomó una medida memorable para la historia del arbitraje africano.
La máxima entidad del fútbol en el viejo continente anunció que Artan será el juez central de la gran final de la Supercopa de Europa que enfrentará a Paris Saint-Germain y Aston Villa en Austria. Este encuentro marcará el inicio de la temporada 2026-2027 y será también un premio para él.
Con esto, Artan se convierte en el primer africano en arbitrar un compromiso en la confederación europea y tiene una pequeña revancha tras el injustificado desplante que vivió en Estados Unidos.
Las reacciones tras el comunicado de la Uefa no se hicieron esperar. En redes sociales, los usuarios tomaron posiciones divididas. Mientras unos alabaron la decisión de la entidad, otros tomaron una postura crítica y negativa.
Dentro de las menciones positivas destacan: “La Uefa está intentando limpiar el desastre provocado por Estados Unidos y la Fifa” y “la Uefa haciendo lo que la Fifa no pudo”.
Sin embargo, las críticas han estado orientadas a justificar el accionar estadounidense: “Espero que sepan que le negaron la entrada por motivos de seguridad. También hay otros árbitros africanos en el Mundial. A ustedes, los occidentales, les encanta politizarlo todo”.
Aunque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos declaró que el ingreso de Omar Artan al país “era inadmisible debido a problemas de verificación y se le negó la entrada”, el árbitro consideró que: “Tienen un problema con mi país”.
Según contó en una entrevista con el New York Times, el viaje hacia Estados Unidos comenzó el miércoles de la semana pasada desde Nairobi (Kenia) y, tras una escala, logró llegar a su destino final en Miami.
“El Sr. Artan comentó que los funcionarios de aduanas le preguntaron por qué había venido a Estados Unidos y sobre la política en Somalia. Según el Sr. Artan, esas preguntas incluían muchas sobre el grupo militante Al Shabab, que controla partes de Somalia y que lleva años librando una insurgencia contra el Gobierno”, apuntó The New York Times.
Tras toda la situación, Artan consiguió algo impensado para los fanáticos del fútbol: un árbitro fue recibido como héroe nacional en Mogadiscio, capital del país.