La industria del caballo criollo colombiano de paso se consolida como una de las actividades más dinámicas del sector agropecuario del país. Más allá de su valor cultural y tradicional, esta actividad mueve cifras relevantes en la economía nacional y se ha posicionado como un referente internacional en materia genética.
Según cifras de la Federación Colombiana de Asociaciones Equinas (Fedequinas), esta actividad genera cerca de 480.000 empleos directos e indirectos en el país y moviliza alrededor de 6 billones de pesos al año, lo que la ubica como una cadena productiva con un peso considerable dentro del agro colombiano.
Uno de los pilares de ese crecimiento es el desarrollo genético del caballo criollo colombiano. En la actualidad, existen más de 300.000 ejemplares con registro genealógico, lo que permite hacer seguimiento a las líneas de sangre y garantizar la pureza de la raza. Este control ha sido clave para fortalecer el prestigio internacional del caballo colombiano.
El valor de estos ejemplares puede variar considerablemente dependiendo de su genética, desempeño y trayectoria en las pistas. Un caballo con buena línea de sangre puede costar entre 20 y 50 millones de pesos. Sin embargo, cuando logra títulos importantes o demuestra capacidad reproductiva destacada, su precio puede multiplicarse y superar los 500 millones de pesos, e incluso acercarse a los 1.000 millones en casos excepcionales.
La comercialización de genética también se ha convertido en un componente clave del negocio. La venta de semen de reproductores destacados y el uso de técnicas de reproducción asistida permiten mejorar las líneas de sangre y ampliar el mercado de los criaderos.
En el ámbito internacional, el caballo criollo colombiano ha ganado terreno en distintos países. Cada año se exportan alrededor de 120 ejemplares, principalmente hacia mercados como Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana, Ecuador y Panamá.
Esta actividad se concentra en Antioquia, Cundinamarca, Boyacá, Meta, Córdoba y Valle del Cauca, regiones con numerosos criaderos y donde el caballo de paso sigue siendo un símbolo de tradición, pero también un activo económico cada vez más relevante en el país.
¿Cuánto cuesta mantener un caballo?
Con pesebrera, concentrado, suplementación, herrero, heno a voluntad, agua, cama y montador: entre 900.000 y 1,7 millones de pesos.
Ejemplar suelto en potrero y al aire libre: entre 200.000 y 400.000 pesos.
¿Cuánto puede costar un caballo?
Caballos con buena genética que pueden ser campeones: entre 20 y 50 millones de pesos.
Campeones que producen hijos ganadores: 500, 800 y 1.000 millones de pesos.
Caballo criollo colombiano de paso
$6 billones moviliza el sector al año
150 ferias anuales en 19 departamentos
300.000 caballos registrados en el país
Incremento en el número de caballos registrados en los últimos 5 años: 20 % 90.000 propietarios que tienen, al menos, un ejemplar.
480.000 empleos directos e indirectos.
120 caballos exportados cada año. Países a donde más se exporta: Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana, Ecuador y Panamá.