Este miércoles 7 de octubre a las 6 de la tarde, el Dane publicará el dato de inflación correspondiente al mes de septiembre pasado, y la expectativa es alta porque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en agosto subió y, todo parece, que mantendrá la tendencia.
El promedio de los analistas encuestados por el Banco de la República en la Encuesta Mensual de Expectativas Económicas anticipa un aumento en septiembre de 0,39% y contempla un incremento anual en los rubros de alimentos, bienes y regulados.
Otros van un poco más allá. Bancolombia prevé que la inflación mensual de septiembre sería de 0,41%, por lo que la variación anual se aceleraría en 10 puntos básicos hasta 6,34%. “De materializarse este resultado, la inflación anual completaría dos meses consecutivos al alza y alcanzaría el nivel más alto desde julio de 2024. Nuestra estimación se ubica tan solo 2 puntos básicos por encima del promedio de los analistas encuestados por el Banco de la República”, asegura.
Por rubros, los cálculos de esta entidad financiera, en servicios, establecen que la variación anual se desaceleraría tras el incremento observado en agosto. “Prevemos una inflación mensual de 0,26%, en línea con el spread que presenta este grupo frente a la inflación estacional, impulsada principalmente por las tarifas de arriendo y las comidas preparadas fuera del hogar para consumo inmediato. Este resultado permitiría que la inflación anual descienda hasta 7,06% en septiembre”, afirma Bancolombia.
Según su análisis, el efecto de la indexación continúa siendo elevado respecto a lo que sería deseable para lograr una normalización más rápida de la inflación, debido al incremento significativo del salario mínimo para este año.
En el caso de bienes considera que la inflación mensual se ubicaría en 0,32% en septiembre; y anticipa presiones al alza en los precios de artículos para higiene corporal, productos de limpieza y mantenimiento, productos farmacéuticos y dermatológicos, cerveza y refajo y prendas de vestir para hombre.
Para alimentos, sus estimaciones se ubican en una inflación mensual de 0,50%. “Este resultado implicaría un registro mensual superior al promedio histórico para el noveno mes del año, impulsado por el rubro de alimentos perecederos. Con esto, la variación anual se aceleraría por segundo mes consecutivo”, explica el informe.
Finalmente, en regulados considera que la inflación mensual sería de 0,52% ante el aumento en las tarifas de servicios públicos y educación. Así pues, la indexación se verá reflejada particularmente en el aumento en las tarifas de electricidad, suministro de agua, gas, educación secundaria y educación preescolar y básica primaria. “Con esto, la variación anual completaría siete meses consecutivos al alza y se ubicaría en el nivel más alto desde febrero de 2025. Así pues, la inflación básica (sin alimentos) llegaría a 0,33% mensual, lo que permitiría que la variación anual se desacelere hasta 6,28%, por primera vez tras seis meses al alza. Por otro lado, la inflación mensual sin alimentos ni regulados sería de 0,27%, tal que la variación anual se desaceleraría hasta 6,08%”, puntualiza el informe de Bancolombia.
El futuro
Las expectativas de inflación de los analistas incrementaron en 10 puntos básicos en la más reciente encuesta del Banco de la República, y se sitúan, en promedio, en 6,77% para el cierre de 2026.
“Para el cierre de 2026 esperamos una inflación de 6,66%. Nuestro escenario incorpora un impacto más significativo de El Niño sobre los precios de alimentos y energía entre diciembre y comienzos de 2027”, señala Aval Asset Management en un informe.
Por su parte, de acuerdo con un análisis de Corficolombia, la inflación subió de 5,1% en diciembre de 2025 a 6,2% en agosto y proyecta que cierre 2026 en 6,8%. “El diagnóstico cambió durante el año. Hasta agosto, el principal impulso vino de los precios indexados: servicios y regulados aportaron 0,6 puntos porcentuales del aumento, en buena parte por el incremento de 23% en el salario mínimo. De aquí a diciembre, el relevo lo tomarán los factores de oferta: alimentos y energía aportarían 0,4 puntos porcentuales adicionales”.
De acuerdo con el análisis de la entidad, en 2027, la inflación bajaría a 5,5%. “Los choques de oferta se revertirían en el segundo semestre y restarían 0,6 puntos porcentuales, lo mismo que los indexados. Pero la convergencia será lenta, porque los precios de 2027 se indexarán a una inflación de 6,8%”, afirma.
En ese contexto, agrega, serían siete años consecutivos por encima del rango meta (de 2% al 4% y la meta del 3%), lo que ubica a Colombia entre las economías emergentes más alejadas de su objetivo. En la región, Brasil, Chile y Perú registran inflaciones superiores a 4%, y México, cercana a 3%.
Corficolombiana advierte que dos decisiones definirán la velocidad del descenso de la inflación: el aumento del salario mínimo de 2027 y el ajuste fiscal. “Nuestro escenario base incorpora un ajuste nominal del salario mínimo de máximo 9%, consistente con la regla de inflación el aumento de la productividad laboral”.