En el marco de la edición 31 del Congreso de Energía MEM, la directora ejecutiva de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, Adriana Jiménez, anunció una serie de medidas regulatorias que incluye la realización de 2 subastas del mercado eléctrico en 2027.

La crisis energética no se espera: se gestiona desde la empresa

La estrategia busca asegurar el abastecimiento de electricidad y ampliar la capacidad del Sistema Interconectado Nacional, SIN. Bajo la premisa de que “la confiabilidad no se negocia”, la entidad alista el terreno para blindar la atención de la demanda frente a escenarios de escasez y riesgos climáticos como el fenómeno de El Niño.

El esquema anunciado contempla, para enero de 2027, una subasta administrada y de reconfiguración, orientada a reajustar los compromisos de energía firme e incentivar el abastecimiento a corto y mediano plazo. Posteriormente, en junio de 2027, se llevará a cabo la subasta de expansión, proyectada para incorporar la nueva capacidad que cubrirá el periodo 2030-2031.

Jiménez enfatizó que este último proceso se desarrollará bajo el criterio de neutralidad tecnológica, lo que garantizará que distintas fuentes de generación compitan en igualdad de condiciones, sin favorecer a ninguna tecnología en particular.

Para atender las necesidades inmediatas de la oferta, la CREG habilitó la entrega de excedentes energéticos y flexibilizó los requisitos para el despacho de plantas que se encuentran en etapa de pruebas.

Asimismo, la funcionaria anticipó que a finales de octubre se publicará un proyecto de resolución enfocado en otorgar incentivos a la entrada anticipada de proyectos de generación y apoyar a los autogeneradores de pequeña escala.

En materia de infraestructura de red, la CREG mantiene en consulta pública una norma para autorizar activos de conexión temporal en zonas con restricciones de transmisión.

La visión integral del regulador abarca, además, la articulación de los sectores de energía y gas natural, considerando que este último actúa como respaldo indispensable durante los periodos de sequía. Del mismo modo, el plan contempla normatividad para sistemas de almacenamiento de energía y la masificación de la medición inteligente para facilitar la respuesta horaria de la demanda.

Jiménez recordó que estos proyectos requieren inversiones cuyos horizontes de retorno superan los 20 años, por lo que prometió certidumbre mediante reglas estables, fundamentadas técnicamente y con periodos de transición conocidos.

En materia de consumo, se destacó el impacto del programa de ahorro, en el que 8 de cada 10 usuarios en Colombia lograron reducir o mantener su demanda en la etapa pedagógica.

Pese al balance positivo en la reducción del consumo de energía residencial, las conversaciones del Congreso también dejaron ver las tensiones del sector productivo. Miguel Ángel Castellanos, presidente del Comité Asesor de Comercialización, CAC, pidió a la CREG flexibilizar las sanciones contempladas en la Resolución 101120 de 2026 para no impactar al comercio y a la pequeña industria.

Ante las inquietudes del mercado, la CREG reiteró que todos los instrumentos normativos serán sometidos a consulta pública antes de su aprobación definitiva. La entidad recalcó que, al tratarse de proyectos de largo plazo, la prioridad del regulador será garantizar reglas claras y técnicamente fundamentadas para proteger tanto a los usuarios como a los inversionistas.