Los precios de los tiquetes aéreos en Colombia para la temporada de fin de año están, literalmente, por las nubes. Mientras que en 2022 un cupo en el trayecto Bogotá-Montería se podía conseguir en 150.000 pesos aunque el viajero solo tuviera derecho a llevar un morral, ahora hay que desembolsar alrededor de 500.000. Y eso, en las tarifas más encogidas en materia de servicios: sin maleta, en sillas delgadas y sin derecho ni a mover el número de asiento, porque por eso también hay que pagar.

Después del fin de las aerolíneas Viva y Ultra Air, que pertenecían al segmento del bajo costo, los viajeros aéreos tendrán por primera vez una temporada decembrina sin la competencia de los que al menos intentaban poner un polo a tierra en términos de precios.

El efecto ya se ha evidenciado en el aumento de querellas tanto en redes sociales como ante la Superintendencia de Transporte.

Ayda Lucy Ospina, superintendente de transporte. | Foto: SuperTransporte

Prácticamente, el traslado de pasajeros desde la capital del país hacia los destinos más demandados en la época de vacaciones quedó en manos de Avianca y Latam; el primero, con 53,8 % y el segundo, con 31,6 %.

Con menos jugadores en la cancha, la competencia se minimiza y el servicio y los precios quedan a merced de los oferentes, pocos en comparación con la demanda: entre enero y octubre se movilizaron 40,1 millones de pasajeros, según la Aeronáutica Civil; esto equivaldría a que 80 % de la población del país hubiera tomado un avión.

Las quejas en redes sociales se incrementan cada día, y los reclamantes extrañan la intervención de las autoridades de vigilancia cuando se enfrentan a lo que consideran abusos: cobros excesivos o dejarlos en tierra viendo un chispero, pues la aerolínea decidió cancelar el vuelo y acomodar al pasajero en otro.

¿Favorecidos?

Para la temporada de fin de año se destapó el llamado Winter 2023-2024, un plan con el cual se determina la distribución de los cupos de despegue y aterrizaje para cada aerolínea (slot) hasta marzo. La salida del mercado de Viva y Ultra implicó una ventaja para Avianca y Latam, que, en la repartición de los slots por parte de la Aerocivil, ahora controlan el 68 % de los cupos de salida y el 73 % de llegadas.

Solo Avianca, que estuvo en un largo proceso para integrarse con Viva Air, lo que originalmente fue considerado por las autoridades de transporte como “un riesgo para la competencia y los consumidores, porque reforzaría la posición en favor del ente integrado”, quedó favorecido.

Avianca anunció la entrada de 16 aviones. | Foto: Getty

Esta aerolínea tiene asignados 275 pares de slots, de los cuales 21 son nuevos y los demás, históricos, lo que hace menos probable que se pueda dar una redistribución de oportunidades en una eventual entrada de más competidores.

De hecho, el ingreso al mercado colombiano de la empresa chilena de bajo costo JetSmart, esperado para esta época, se pospuso para el próximo año. Aunque en este caso se trata de demoras en la obtención de certificaciones, abogados expertos en el tema han señalado que en Colombia es difícil la llegada de competidores con bajo costo por la posición dominante de las aerolíneas grandes, que tienen las franjas de aterrizaje y despegue con mayor demanda. “Estas condiciones obstaculizan el camino para que los nuevos operadores ofrezcan tarifas y vuelos de alta demanda. Su entrada al mercado puede ser difícil, lo que al final del día se traduce en menos opciones para los viajeros”, dijo un abogado del sector aéreo.

¿Dónde está la vigilancia?

El servicio que prestan las aerolíneas en Colombia es tan esencial que el país se vio sumido en una crisis cuando Viva y Ultra Air decidieron dejar en tierra sus aviones. Afectaron la temporada de Semana Santa luego de haber vendido tiquetes a corto, mediano y largo plazo. El efecto dominó recayó sobre gran parte de los sectores de la economía, ya perjudicados. El turismo en particular se ha visto a gatas, por lo que desde muchos frentes reclaman estrategias que estimulen el consumo y no que lo frenen con altos precios y servicio ineficiente.

La Aerocivil responde que “ser de bajo costo no significa ser de bajo precio. Los transportadores aéreos deben ser sostenibles en el tiempo, en particular, cuando hay volatilidad en los precios del combustible, en la relación de las tasas de cambio y en el entorno financiero internacional”.

Paula Cortes, presidenta de Anato. | Foto: Semana

Paula Cortés, presidenta de Anato, gremio de las agencias de viaje, habló de las presiones en todos los sectores económicos. Aun así –argumentó–, el sector ha realizado esfuerzos para no trasladar este aumento de costos a los usuarios. “Si la inflación en octubre fue de 10,48 %, en los paquetes turísticos fue del 9,07 %, y en el transporte de pasajeros en avión presentó una reducción anual del 3,75 %”.

No obstante, los usuarios tienen la percepción de que nada mejora para ellos y, además, hay serios problemas en la vigilancia a las aerolíneas. Los que se quedan varados en los aeropuertos no aceptan que esté legalmente permitido un margen de sobreventa con el argumento de que hay un muy alto porcentaje de pasajeros que no aparecen para abordar.

Desde la perspectiva de la norma, si no llegan todos los compradores de sillas y no hay plan B para reemplazarlos, se ocasionaría un impacto económico en la operación del servicio.

Al respecto, la superintendente de Transporte, Ayda Ospina, respondió que entre 2019 y 2023 su entidad registró 61.753 quejas, 20.198 de las cuales se presentaron en 2023, cifra que suena escasa para el inconformismo que expresan los colombianos en redes sociales.

En cuanto a la sobreventa, Ospina confirmó que en temporada alta podrá ser de hasta un 5 % de la capacidad disponible de la aeronave, pero en temporadas normales “la aerolínea que por sobreventa o cualquier otro motivo niegue el embarque a un pasajero que hubiese adquirido un tiquete y reservado cupo para un determinado vuelo será sancionada con multa”.

Con respecto a las críticas sobre la debilidad en la vigilancia, Ospina manifestó que en la Superintendencia actualmente cursan nueve investigaciones contra aerolíneas por estas circunstancias. Lo que dice Avianca, en particular, por el alto volumen de pasajeros que transporta, es una de las que más sale a relucir cuando de querellas se trata.

(Foto de fondo: Cortesía Avianca / Foto del círculo: Semana) | Foto: (Foto de fondo: Cortesía Avianca / Foto del círculo: Semana)

El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, como usuario del transporte, se despachó en una reciente columna de opinión contra las estrategias implementadas bajo un modelo de servicio en el que cada uno paga por lo que necesita, según reza la publicidad de la aerolínea. “Los auxiliares vendiendo café y agua en cortos vuelos de Colombia es una mezquindad disfrazada”, sostuvo.

Al ser consultada por SEMANA, la aerolínea, a través de un vocero, dijo que cada vez es más competitiva en precios. “Los viajeros pagan solo por lo que necesitan: precios que se han mantenido, aun con alza en combustible, tasa de cambio, inflación y el fuerte aumento de precios de nuestros competidores. Prueba de ello es que recientemente tuvimos tiquetes a 69.900 pesos por trayecto nacional y a 89 dólares para tiquetes internacionales”.

En cuanto a las querellas de los usuarios en las últimas semanas, los voceros de Avianca dijeron: “Tal como lo ha anunciado en estos días la Aeronáutica Civil, la industria ha tenido semanas retadoras, principalmente, por restricciones de tráfico de control aéreo, la implementación del Programa de Demoras en Tierra y el mal tiempo. De nuestro lado, en Avianca hemos reubicado a más de 46.366 pasajeros, hemos operado más de 33 vuelos adicionales y, además, hemos activado exoneraciones durante varias jornadas para que aquellos clientes que quieran cambiar voluntariamente sus itinerarios lo puedan hacer sin pago de penalidad ni diferencia tarifaria”.

Lo cierto es que el transporte aéreo, una vez más, en la temporada de fin de año se vuelve un dolor de cabeza. Los expertos estiman que la única manera de mejorar el servicio y el precio en Colombia es abriendo los cielos a la competencia, lo que por ahora parece lejano.

Tiquete aéreo | Foto: Getty Images

Preguntas a Aerocivil

SEMANA: Luego de la salida del aire de la aerolínea Viva Air y Ultra Air, ¿en qué está hoy el low cost en el transporte aéreo?

Aerocivil: Ser de bajo costo no significa ser de bajo precio. Por definición, los explotadores aéreos deben ser sostenibles en el tiempo, en particular, cuando hay volatilidad en los precios del combustible, en la relación de las tasas de cambio y el entorno financiero internacional.

SEMANA: Los colombianos sienten la ausencia del bajo costo, principalmente en la temporada alta de fin de año, cuando por primera vez no hay competidores que ayuden a moderar los precios. ¿Qué papel representa allí la Aeronáutica, en favor de los usuarios?

Aerocivil: Respecto a la preocupación por la ausencia de aerolíneas de bajo costo en Colombia durante temporadas altas, como fin de año, es esencial entender la dinámica y la adaptabilidad del mercado aéreo. Desde septiembre de este año, hemos visto cómo los mecanismos de mercado han comenzado a ajustarse ofreciendo tarifas mínimas accesibles para los usuarios, lo que se evidencia con datos y el seguimiento que se hace desde la entidad.

SEMANA: Los afectados reclaman la intervención de las autoridades.

Aerocivil: El rol de la Aeronáutica Civil en este contexto es -primordialmente- asegurar un mercado aéreo competitivo, además de mantener la seguridad y el cumplimiento de las normativas aéreas.

La influencia en los precios, en un mercado liberalizado, se rige mayormente por la oferta y la demanda. Por tanto, nuestra labor se enfoca en fomentar un entorno competitivo y seguro más que en regular directamente los precios, otras fuentes que pueden ser consultadas para evidenciar el crecimiento es Anato y la IATA. Igualmente, las cifras de crecimiento de Aerocivil.

El aeropuerto ElDorado, pese a ser uno de los más grandes de Latinoamérica, se quedó pequeño. | Foto: Diana Rey Melo

Hemos observado que todas las compañías continúan ofreciendo precios competitivos y ofertas atractivas en momentos puntuales. Esto demuestra que el mercado sigue brindando opciones diversas para los consumidores. Sin embargo, es crucial destacar la importancia de la planificación anticipada por parte de los viajeros. Comprar boletos con suficiente antelación es una estrategia efectiva para evitar precios elevados, especialmente en vísperas de temporadas altas. Este enfoque no solo garantiza mejores tarifas, sino que también contribuye a una experiencia de viaje más organizada y menos estresante.

SEMANA: La aerolínea de bajo costo JetSmart no llegó en diciembre, como estaba previsto. Tiene algo que ver con que no tiene slots en franjas horarias de alto flujo.

Aerocivil: La aerolínea JetSmart continúa en el proceso de autorizaciones para obtener su certificado como empresa colombiana. JetSmart ha venido creciendo en su operación internacional, con destinos como Cúcuta, Cali, Medellín, e igualmente se le autorizó la integración que propuso con American Airlines.

SEMANA: ¿Que alternativa ve la Aerocivil para que en esta temporada los colombianos puedan usar el transporte aéreo y no se vean frenados por altos costos?

Aerocivil: La Aerocivil ha propuesto varios tips a la hora de comprar los tiquetes aéreos para que el precio sea más accesible para los colombianos:

Planificación anticipada: animamos a los viajeros a comprar sus boletos con la mayor antelación posible. Las tarifas tienden a aumentar a medida que se acerca la fecha del viaje, especialmente durante temporadas de alta demanda. Adquirir pasajes con meses de anticipación puede resultar en ahorros significativos.

Flexibilidad en fechas y horarios: optar por viajar en días y horarios menos populares puede conducir a precios más bajos. Los vuelos en días entre semana, en horarios tempranos de la mañana o tardíos de la noche, suelen tener menor demanda y, por lo tanto, tarifas más económicas.

Promociones y ofertas especiales: recomendamos estar atentos a las promociones y ofertas especiales que las aerolíneas lanzan periódicamente. Estas ofertas suelen estar disponibles para quienes se suscriben a boletines informativos o siguen a las aerolíneas en redes sociales y sus sitios web.

Además eliminar los archivos temporales de los navegadores web y consultar directamente a las páginas de las aerolíneas.

Estas estrategias no solo buscan ofrecer alternativas para reducir los costos de viaje, sino que también promueven una cultura de planificación y toma de decisiones informadas entre los viajeros.