De acuerdo con cifras de Salesforce, en Colombia se han desarrollado más de 4.900 agentes de inteligencia artificial, una tecnología que comienza a ganar espacio en diferentes industrias y que, en el sector moda, podría beneficiar a más de 12.000 empresas mediante la automatización de procesos comerciales, operativos y de atención al cliente.
A diferencia de las herramientas de inteligencia artificial generativa o de los chatbots tradicionales, estos sistemas pueden comprender un objetivo, consultar información, tomar decisiones bajo reglas definidas y ejecutar acciones al integrarse con plataformas como CRM, WhatsApp, correo electrónico, inventarios, comercio electrónico o ERP.
Su adopción está permitiendo que empresas de distintos sectores automaticen tareas que antes requerían intervención manual constante. En la industria de la moda ya se utilizan para calificar oportunidades comerciales, responder consultas sobre tallas, envíos y garantías, recuperar carritos de compra abandonados, organizar campañas de mercadeo, monitorear inventarios y analizar el comportamiento de compra de los consumidores para apoyar la toma de decisiones.
David Rojas, fundador de Fashion Ecommerce, explicó que uno de los principales beneficios de esta tecnología se refleja en el fortalecimiento de la operación comercial. “En empresas que comercializan sus productos por canales digitales, muchas ventas no se pierden por falta de interés de los consumidores, sino por demoras en la respuesta, seguimientos incompletos o procesos manuales que dificultan la atención. Sin embargo, los agentes de inteligencia artificial permiten organizar esa operación, transformar los datos en acciones concretas y liberar al talento humano para actividades donde el criterio, la creatividad, la negociación y el conocimiento del cliente son irremplazables. Al automatizar estas actividades, los agentes ayudan a mejorar los tiempos de respuesta, incrementar la conversión de clientes potenciales y mantener un seguimiento constante durante todo el proceso de compra”, afirma.
El directivo señaló que la implementación de estos agentes comienza con la definición del rol que desempeñarán dentro de la empresa, ya sea en ventas, atención al cliente, soporte interno, análisis comercial o administración de inventarios. Posteriormente, se documentan las reglas del negocio, las fuentes de información y los protocolos de atención antes de integrarlos con herramientas como WhatsApp, CRM, Shopify, ERP, hojas de cálculo o plataformas de comercio electrónico.
Además de apoyar la gestión comercial, estos sistemas también contribuyen a la operación logística y administrativa al alertar sobre productos agotados, identificar referencias de baja rotación, detectar inconsistencias entre el inventario y las campañas de comunicación, informar el estado de los despachos y registrar incidencias durante las entregas.
Según Rojas, este tipo de tecnología también amplía las posibilidades para las pequeñas y medianas empresas, ya que pueden comenzar con casos de uso específicos, como la atención por WhatsApp, la captura de clientes potenciales o el soporte interno, e incorporar nuevas funciones de manera gradual, de acuerdo con sus necesidades y capacidad operativa.