El costo de los alimentos sigue siendo un factor que condiciona la economía de los hogares colombianos y sus decisiones de consumo. Comprar menos, elegir productos más económicos o dejar de adquirir algunos alimentos son medidas que pueden afectar el bienestar y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.

En Colombia, el 21,1 % de los hogares enfrentó inseguridad alimentaria moderada o grave en 2025, frente al 25,5 % registrado en 2024. Sin embargo, la incidencia fue mayor en los hogares con jefatura femenina, donde alcanzó el 23,1 %, en comparación con el 19,4 % de aquellos con jefatura masculina. Chocó (56,8 %), Sucre (50,1 %) y La Guajira (47,8 %) presentaron las mayores prevalencias.

El panorama también se refleja a escala mundial. El Price Shocks Report 2026 de World Vision, que compara el costo de una canasta básica de alimentos con los ingresos de trabajadores en 62 países, encontró diferencias en la capacidad de compra. Mientras en algunos países de altos ingresos se necesita poco más de una hora de trabajo para adquirirla, en otros puede representar varios días o semanas de ingresos. En 33 países comparables, el costo de la canasta aumentó.

El informe también señala que alrededor de una de cada tres personas en el mundo no puede acceder económicamente a una dieta saludable y que 35,5 millones de niñas y niños sufrieron desnutrición aguda en 2025, cerca de 10 millones de ellos en condición severa.

“Cuando una familia no puede garantizar una alimentación adecuada, las consecuencias van mucho más allá del hambre. La salud, el aprendizaje, el desarrollo y la protección de niñas y niños también pueden verse afectados. Por eso, hablar de seguridad alimentaria es hablar de derechos y de oportunidades para que cada niña y niño pueda crecer y desarrollarse plenamente”, señala Peter Gape, director de World Vision Colombia.

En el país, durante 2025, la organización trabajó con 65.975 personas, entre ellas 14.433 niñas y niños, mediante asistencia alimentaria, comidas calientes y transferencias monetarias. Además, 2.870 menores participaron en talleres de salud, nutrición y alimentación saludable.