Hace algunas horas, una nueva controversia entre el gobierno saliente, de Gustavo Petro, las apps de domicilios y el gobierno entrante, de Abelardo De La Espriella, se suscitó, tras una queja por parte de distintos representantes de apps de domicilios que funcionan en todo el país.
La razón fue la expedición del Decreto 0091 del 2026. La queja se debió a que la legislación cambió las reglas de juego en materia de seguridad social, establecidas en la reforma laboral. La denuncia fue hecha exactamente por Alianza In Colombia, que es el gremio que agrupa a plataformas como Didi Food, Rappi, entre otras.
El gremio indicó que la nueva reglamentación incumplió la Ley 2466 de 2025 y rompe el consenso que durante la discusión de la reforma laboral se alcanzó en el Gobierno.
“Es tan malo el cierre del gobierno Petro, que incluso está implosionando una de las pocas cosas buenas que logró. La protección con seguridad social de los repartidores fue el resultado de un proceso de concertación que había logrado reconocer nuevas formas de trabajo y distribuir responsabilidades entre plataformas y trabajadores”, precisó el presidente ejecutivo de Alianza In Colombia, José Daniel López.
Dijo además que con este decreto, el Gobierno borra “con el codo”, lo que muchos hicieron a mano. Esto dado que la norma introduce reglas que hacen más complejo el esquema de prestaciones sociales para estos trabajadores, pues quienes obtengan ingresos inferiores al salario mínimo tendrán bases de cotización diferentes para salud, pensión y riesgos laborales. Eso desconoce el ingreso efectivo de cada trabajador, asegura el gremio.
Adicional a ello, cuestionan otro punto dentro de la discusión y es que las plataformas deberán cotizar sobre una base equivalente a un salario mínimo mensual, incluso cuando el repartidor haya obtenido ingresos iguales o inferiores a unos 76.000 en una plataforma.
Finalmente, el gremio indica que la reglamentación traslada al régimen subsidiado a los repartidores que perciban menos de un salario mínimo, pese a que la ley había creado un esquema contributivo para que tanto trabajadores como plataformas compartieran la financiación de los aportes.