En la mañana de este 8 de mayo, la Superintendencia de Industria y Comercio anunció una dura sanción en contra de la Constructora Bolívar Bogotá S.A., tras evidenciar varias actuaciones que vulneraron los derechos de los consumidores. La decisión fue tomada luego de que la Dirección de Investigaciones de Protección al Consumidor determinara lo ocurrido.
La empresa deberá pagar una multa de $1.306.426.800 luego de que la SIC hiciera una visita de inspección el pasado 22 de octubre de 2024 al proyecto “Buenavista Living”. Además, analizó los requerimientos que fueron generados posteriormente y unas 30 quejas interpuestas contra la investigada.
Entre los principales hechos que motivaron la multa se encuentran, en primer lugar, los incumplimientos en las fechas de entrega de los inmuebles. Esto dado que la Constructora Bolívar incumplió la fecha de entrega ofrecida a los compradores de apartamentos del proyecto de vivienda de interés social “Buenavista Living”.
Además, la constructora modificó los plazos de entrega en tres ocasiones, lo que afectó las expectativas de los compradores, además de alterar la fecha de escrituración, de la cual dependía el precio final del inmueble, dado que era una vivienda VIS.
De otro lado, también hallaron publicidad engañosa, debido a que las piezas publicitarias para promocionar el proyecto mencionado anteriormente contenían información insuficiente, confusa e inoportuna, con la capacidad de inducir a error a los consumidores sobre la naturaleza de los inmuebles ofrecidos.
Una de las informaciones que se omitió era que el proyecto hacía parte de Viviendas de Interés Social.
Finalmente, la SIC detalló que contra el acto administrativo sancionatorio procede recurso de reposición ante la Dirección de Investigaciones de Protección al Consumidor o el de apelación ante la Delegada para la protección del consumidor.
Adicional a ello, envió un mensaje a los consumidores asegurando que reafirma su compromiso en la protección de los derechos de los consumidores en el sector vivienda, promoviendo que se tengan las herramientas mínimas para tomar decisiones informadas en el marco de las relaciones de consumo.