En un 80 % de avance está la regasificadora del Pacífico, que será la segunda más importante para el abastecimiento del vital combustible, que además está en medio de una crisis, según lo han venido anunciando distintos gremios.
Justo ahora, en el fenómeno de El Niño, la disponibilidad de gas será determinante, pues no habrá otra alternativa que encender la generación térmica para contar con energía suficiente, y eso requiere de este hidrocarburo.
Hay que recordar que la regasificadora es la que permite llevar de nuevo el gas natural licuado a su estado gaseoso, para poderlo agregar a la red de distribución que llega a los hogares y a los demás usuarios.
Hasta el momento, se tenía la regasificadora ubicada en la región Caribe, que opera desde 2016, y era la única infraestructura de ese tipo con la que contaba Colombia.
La del Pacífico será la segunda y, debido al avance de las obras, entraría en operación entre noviembre y diciembre, según afirmó Palma.
La infraestructura se desarrolló en tiempo récord para un proyecto de esta complejidad, mencionó el ministro. Se trata, según Palma, de "una nueva puerta de entrada para el gas natural que fortalecerá el abastecimiento del suroccidente, aumentará la competencia en el mercado de importación de gas y brindará mayor resiliencia al sistema frente a fenómenos climáticos como El Niño".
En algún momento, expertos del sector, como Aciem, advertían que era un riesgo iniciar la construcción de la planta sin tener garantizado el trazado del gasoducto hacia Yumbo, por lo que temían que la regasificadora se convirtiera en un elefante blanco. Sin tubo para transportar el combustible regasificado, se necesitaría mayor logística con camiones, lo que no es totalmente eficiente.
Efectivamente, el gasoducto Buenaventura-Yumbo, que sería el brazo derecho de la regasificadora, se encuentra en fase de planeación y desarrollo. La alternativa, por el momento, es traer el gas en camines hasta donde están ubicadas las redes de TGI, empresa del Grupo Energía Bogotá.
No obstante, podría tenerse un gas más costoso por múltiples razones, que, seguramente, encontrará el nuevo equipo del Ministerio que entrará en reemplazo del actual.