Tocando puertas se encuentra el sindicato de trabajadores Sintraicañazucol, buscando alternativas para lo que consideran una “gravísima emergencia laboral”, debido al proceso de liquidación del ingenio La Cabaña, según lo anunciado por la Superintendencia de Sociedades en junio de este año.
El Ingenio La Cabaña fue formado como un grupo agroindustrial enfocado en tres sociedades principales, pero cuando alzó la mano ante la SuperSociedades, sus deudas alcanzaban los $1,2 billones y, pese al intento de reorganización empresarial para enfrentar las obligaciones, terminó en el camino de la liquidación.
De esa manera, empezó el trámite que implica una liquidación judicial, pero ahora empiezan las preocupaciones, principalmente por el futuro laboral, que es uno de los temas más sensibles en estos casos.
Según Javier Viáfara, directivo de la junta nacional de Sintraicañazucol, serían cerca de 750 familias de pequeños productores de caña que perdieron su principal fuente de sustento.
Debido a la ubicación del ingenio azucarero, los municipios más golpeados por la situación son los del norte del Cauca y los del sur del Valle.
Al decir del vocero sindical, los apuros son preocupantes, pues se trata de un incremento de hambre, pobreza, inseguridad y riesgo de una mayor descomposición social.
Los trabajadores han intentado varias alternativas para hacer oír su voz. Según Viáfara, también hicieron un pliego de peticiones que entregaron al Ministerio de Trabajo, pero no han obtenido respuesta.
Desde la liquidación de la entidad, los trabajadores han presentado múltiples solicitudes para obtener información clara sobre el reconocimiento y pago de sus acreencias laborales. Sin embargo, hasta el momento no han recibido una respuesta efectiva ni la orientación necesaria, pese a que este proceso debió ser informado, organizado y socializado antes de adoptar esa medida.
Han pasado 5 meses desde lo sucedido y ahora, “la situación no admite más demoras ni dilaciones, pues los trabajadores no han recibido salarios ni ningún tipo de ingreso, por lo que no cuentan con recursos para garantizar la alimentación, la vivienda, los servicios públicos, la educación y la salud de sus familias”, argumentó la CUT-Central Unitaria de Trabajadores.